Las obras de reparación y restauración de la Iglesia de Santa María de Baiona han comenzado. La Consellería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria adjudicó los trabajos el pasado mes de marzo a la UTE Construcciones Mascareñas e Hijos, SAU – Rehabilita, SL por un importe de 454.921 euros. El plazo de ejecución máximo es de seis meses. Para ayudar a evaluar las patologías existentes en la antigua Colegiata, la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural encargó un levantamiento geométrico 3D con el objeto de medir con precisión las deformaciones existentes en la estructura del edificio.
Se hallaron daños puntuales en los elementos de la fábrica de piedra, como pérdida de mortero en las juntas y ligero desplazamiento en una pieza de plementería de la bóveda de la antigua capilla del Rosario; pérdida de mortero en juntas, falta de alguna cantería sobre el rosetón y descenso de la parte central de la cornisa de la fachada oeste; deformaciones en la cornisa de la nave central y en la capilla mayor (también con piezas dañadas), encuentros de cubierta con pintura de clorocaucho sobre la fábrica, recubrimiento de la chimenea en fábrica de ladrillo pegada al muro, restos de tornalluvias y encintados sobre las ventanas resueltos con mortero de cemento, pérdida de gárgola y perforaciones en la cornisa en la antigua capilla del Rosario en la fachada sur; y deformaciones en la cornisa de la fachada norte.
En los paramentos exteriores existe vegetación y suciedad: colonizaciones de musgos y liques, plantas herbáceas y costras negras, mientras que en el interior hay manchas de humedad, en ocasiones acompañadas de eflorescencias, y manchas puntuales de origen biológico.
En la estructura de madera de la cubierta las vigas presentan grandes deformaciones, refuerzos con pletinas en los tramos más cerca de la fachada oeste y en algunos casos grietas profundas. En diversos puntos de la estructura (vigas, viguetas y enlatado) se observan manchas de humedad, posiblemente producidas por infiltraciones a través de la cubierta de teja, ataques por hongos de podredumbre y ataque de xilófagos en algunas piezas.
La cubierta de teja presenta grandes deformaciones, gran cantidad de tejas rotas y movidas y zonas con musgo y plantas herbáceas, por lo que existen múltiples puntos por los que el agua puede pasar al interior del edificio. También se encontraron soluciones de cubierta ajenas al valor patrimonial del edificio, como una plancha ondulada de fibrocemento en la Sala Epistolar, clorocaucho en la capilla del Rosario y del Santísimo Sepulcro e impermeabilización asfáltica en la sacristía.
En las vidrieras, algunos perfiles de los bastidores y cercos están deformados y atacados por la corrosión, las rejas de protección exterior están afectadas por la corrosión y algunos vidrios del rosetón están agrietados.
Para resolver estas necesidades, en la estructura de cubierta se sustituirá la totalidad del enlatado por un compuesto por tablas de madera machiembrada de roble. En el sistema de trabes y pontones se sustituirán aquellas piezas que presentan deformaciones excesivas, grietas que comprometan su comportamiento estructural o podredumbres o ataques de xilófagos que invaliden su función estructural. Toda la estructura se tratará con dos manos de protección en base disolvente contra hongos e insectos.
En las cubiertas de la capilla de la Virgen de Guadalupe y Capilla Mayor se sustituirá la solución existente de teja por otra compuesta de teja cerámica, previo aislamiento térmico y acústico de roca. Los encuentros, puntos singulares y bordes de cornisa se realizarán con zinc. En la casa escuela, sacristía y capillas de la Virgen de los Dolores y Virgen del Rosario, se sustituirán las cubiertas existentes por una solución de zinc con unión en junta alzada.
En las vidrieras se restaurarán los cercos metálicos (sustituyendo las partes dañadas), se repararán los bastidores y se sustituirán los vidrios rotos y las rejas de protección exteriores.
En los paramentos exteriores e interiores se realizará una limpieza manual, eliminando la totalidad de la vegetación herbácea, costra negra, musgos y liques que no estén profundamente adheridos, se restituirán puntualmente piezas de piedra perdidas o dañadas y el rejuntado con mortero de cal de las juntas abiertas y se eliminarán los morteros de cemento existentes y en algunos puntos se sustituirán por morteros de cal.
La iglesia de Santa María de Baiona es un bien incluido en el listado de la declaración de Bien de Interés Cultural de la zona antigua de Baiona con la categoría de conjunto histórico. Al mismo tiempo está incluido en el ámbito de protección del Camino Portugués (ruta de la costa), según la disposición transitoria sexta de la Ley 5/2016, de 4 de mayo, del patrimonio cultural de Galicia.
De influencia cisterciense, el templo está posiblemente asentado sobre una iglesia anterior, más pequeña. Fue elevado a colegiata en 1482, rango que mantuvo hasta mediados del siglo XIX. Se desconocen los artífices o talleres constructivos de esta iglesia, que fue construida en diferentes períodos cronológicos y por tanto movimientos artísticos.
La iglesia presenta planta basilical organizada en tres naves, divididas en seis tramos por arcos “fajones” en la que la central es de mayor amplitud respecto a sus colindantes. La cabecera es tripartita, al añadirse capillas en las naves laterales de la Epístola (s. XVI) y Evangelio (s.XVIII) de planta cuadrangular todas ellas. El retablo barroco es de la autoría del artista redondelano Antonio del Villar.

