Dos miñoranos debutarán en la subida a Oia con los “Kincar” hechos en Nigrán

FOTO: PABLO F. ESTÉVEZ // José Cambeiro e Adrián Méndez xunto cos seus "Kincar".

Dos jóvenes miñoranos aúnan esfuerzos para participar en la subida a Oia , que tendrá lugar el próximo fin de semana por las carreteras de montaña que discurren por el Baixo Miño, tras crear un nuevo equipo que debutará en la categoría de Kart Cross. Se trata de José Cambeiro Janeiro y Adrián Méndez Otero de los equipos «Vanos Motorsports» y «Race Days», respectivamente. Frente a ellos se abre un abanico de posibilidades dadas las características técnicas de la categoría, probarán la experiencia en apenas dos días y posteriormente barajarán la posibilidad de darle continuidad a su nuevo proyecto presentado en la tarde del martes en un conocido establecimiento de Priegue, Nigrán.

Se trata de un hecho más o menos normal al ser habitual que muchos pilotos provenientes de diferentes categorías de Rallies cambien para probar nuevas experiencias, pero lo realmente novedoso aquí es que las máquinas con las que competirán son puras sangre con denominación de origen miñorana. La totalidad de sus componentes a excepción de sus motores, que provienen de Suzukis gsxr600, se gestaron en Motos Kasko, un establecimiento ubicado en Nigrán y que en los últimos años se ha convertido en la meca de este tipo de vehículos. Una auténtica factoría artesanal que ha “parido” nada más y nada menos que 28 unidades de unas máquinas capaces de sacarles los colores las primeras marcas de la modalidad. Prueba de ello es que su creador, Joaquín Chamorro o “Kin”, quedó primero en el campeonato gallego de la pasada temporada y en la última carrera disputada en Carballo, de las ocho unidades que salieron a pista, siete llegaron a la final. Las versiones estándar tienen un precio que ronda los 13.000 euros y tarda en torno a un mes en fabricarlos, siempre y cuando tenga todas las piezas necesarias listas.

Chamorro es natural de Nigrán, nació en 1977 y de profesión es panadero. Su pasión por los Kart Cross viene de lejos, lleva compitiendo 15 años y tres como fabricante, aunque lo que en un principio marcó su trayectoria en la fabricación de estos “devora-curvas” fue un simple encontronazo con la Federación, ya que su vehículo estaba muy modificado con lo que no le permitieron competir en una prueba a la que se presentó hace algo más de tres años. Las variaciones que realizó en su máquina estaban relacionadas la geometría del chasis para adaptarlas a su manera de pilotar, y estos al contar con una homologación específica automáticamente la perdió. “Lo llevaba tan resoldado que no me dejaron salir, y fue aquí cuando me plantee hacer algo que funcionase con los permisos oficiales y así nacieron los Kincar”, explicó. A partir de aquí comenzó su odisea con el diseño de planos y geometrías.

Estaba seguro de lo que quería conseguir y no era otra cosa que máquinas que estuviesen a la altura de «los grandes», tanto en prestaciones como en manejabilidad además de que permitiesen cambios rápidos en su configuración sin la necesidad de desmontar partes mecánicas. Acto seguido continuó por el diseño de las manguetas, brazos de suspensión, radiadores de refrigeración, diferenciales al 100%, pedaleras así como soportes de fibra de carbono para diferentes elementos. En cuanto a las motorizaciones se sirve de “corazones” extraídos de motos Suzuki 600cc “porque son muy duros, hay muchos recambios y corren muchísimo”, añadió. El resultado es inmejorable y ya ha exportado sus creaciones las islas Canarias, donde es muy conocido, o a países como Suecia; aunque ahora mismo se encuentra a punto de saltar el charco con varios encargos para EEUU que estarán listos para exportar en breve.

José Cambeiro y Adrián Méndez

José Cambeiro (1990) es natural de Nigrán y lleva desde 2011 compitiendo en rallyes. Junto con su hermano Diego regenta un taller mecánico en Mide. Comenzó debutando en el Rallye Sur do Condado con un Peugeot 206, aunque en la actualidad pilota un BMW E30 325i. Desde sus comienzos lleva disputadas más de una decena de pruebas aunque la de este fin de semana será la primera vez que ponga al límite un vehículo de estas características. Adrián Méndez, por su parte, tiene 24 años y desde muy pequeño este miñorano siempre tuvo claro que los coches eran su gran pasión, quizás porque en su casa se respiraba olor a gasolina. Su padre fue mecánico y él disfrutaba de su kart mientras que los años fueron pasando empapado de un mundo poco comprensible para muchos. Debutó como piloto en la última edición del Rías Baixas y tanto uno como el otro afrontan el nuevo reto con ilusión y muchas ganas. “Agradecemos a todos nuestros patrocinadores la ayuda brindada”, afirmaron.

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