Las carreteras del Val Miñor vuelven a aparecer fumigadas por la Xunta de Galicia

FOTO: CO-MANDO GHICHAS // Abril 2019, Gondomar. A Xunta non respecta a decisión do goberno local, declarado libre de herbicidas.

Leemos este mes que las acciones de la multinacional química y farmacéutica Bayer, que recientemente adquirió a Monsanto, caen y picadillo luego del fallo de un jurado en EEUU que dictaminó que el glifosato presente en sus herbicidas fuera determinante en el cáncer que padece la persona denunciante en el juicio. La justicia administrativa francesa prohibió en enero de este año a venta y uso del herbicida de Bayer Monsanto por contener glifosato “considerado como una sustancia cuyo potencial cancerígeno para el ser humano es una probabilidad”. Cumple así con el llamado “principio de precaución”.

Con todo, en Galicia y en el estado, se sigue usando el glifosato, o en su lugar otras sustancias que lo sustituyen dado el mal nombre que ya tiene a nivel europeo este químico, pero que son igual de tóxicas, como el reciente glufosinato de amonio que ya se comercializa. ¿Por qué no se aplica el principio de cautela? El Real Decreto 1311/2012 establece el marco de actuación para conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios, y tiene como objetivo la reducción de los riesgos y los efectos del uso de los productos fitosanitarios en la salud humana y el medio y el fomento de la gestión integrada de plagas y de planteamientos o técnicos alternativos, tales como los métodos no químicos. Contempla que sus disposiciones “se entenderán sin perjuicio de que la Administración competente en cada caso pueda aplicar el principio de cautela limitando o prohibiendo el uso de productos fitosanitarios en zonas o circunstancias específicas».

Las carreteras del Val Miñor, y del resto de la comunidad gallega, vuelven a aparecer fumigadas por parte de la Xunta de Galicia, que pese a las protestas no respeta la decisión vecinal de los ayuntamientos declarados libres de herbicidas que cada año son más en nuestra comunidad. “La razón que justifica la Xunta para el empleo de estas sustancias año tras año es estrictamente económica, ahorrar en la contratación de brigadas para rozar mecánicamente, eso que ya hay la posibilidad de emplear maquinaria que lo hace. Así se subcontratan empresas que hacen el trabajo con un camión y un solo trabajador. Pero a veces, como podemos comprobar en alguna de nuestras carreteras, se da la circunstancia de que primero se roza la hierba y después se fumiga. Esto ya no se entiende, se duplica el trabajo. ¿Se trata de deshacerse de un producto tóxico?”, lamentan desde Co-mando Ghichas.

La carretera desde Vigo a Baiona por la antigua Vía del Tranvía, la carretera de Vincios, la que va a Tomiño, la que va a Vigo por Nigrán, la carretera de la Ramallosa a Gondomar, la de Couso… kilómetros fumigados con químicos tóxicos, que se acumulan año tras año en medio, no desaparecen.

La Directiva Marco para un uso sostenible de los plaguicidas (aprobada por el Parlamento Europeo el 13 de Enero de 2009), en el Capítulo IV, artículos 11 y 12, expone que: «Los Estados miembros, teniendo debidamente en cuenta las medidas apropiadas para la protección del medio acuático, el agua potable y los requisitos necesarios de higiene y salud pública y la biodiversidad, o los resultados de las evaluaciones de riesgo pertinentes, velarán porque se minimice o prohíba el uso de plaguicidas en las siguientes zonas específicas: a lo largo de las carreteras […], en los espacios utilizados por el público en general, o por grupos vulnerables, como los parques, jardines públicos, campos de deportes y áreas de recreo, recintos escolares y campos de juego y los espacios próximos a los centros de asistencia sanitaria».

“A pesar de lo dicho podemos ver que esta normativa se incumple, se fumiga sobre las paradas de autobús, las aceras por donde caminamos, en las puertas de las casas, sobre los canales de agua, incluso a escasos metros del río. ¿Qué le estamos dejando a las generaciones que vienen detrás? Tenemos el derecho y el deber de exigir las administraciones su responsabilidad en el cuidado del medio y de la salud”, concluyen desde Co-mando Ghichas.