Nigrán pide a la Xunta que informe del estado de sus alegaciones al proyecto de mejora de la PO-552

El gobierno de Nigrán celebra que las obras de mejora de la seguridad vial en la PO-552 arranquen próximamente, tal y como informó esta semana la Agencia Gallega de Infraestructuras, pero sin embargo, reclama a la Xunta que conteste con celeridad las alegaciones hechas con el consenso unánime de la corporación en febrero de 2018.

«Anunciaron que comenzarán las obras a mediados de año pero desconocemos por completo si tuvieron en cuenta las alegaciones consensuadas entre toda la Corporación», señala el alcalde, Juan González. De hecho, estas habían sido acordadas por unanimidad en junta de portavoces, dándose cuenta de las mismas en el pleno de 22 de febrero de 2018 y trasladándose a la Agencia Gallega de Infraestructuras el 7 de marzo con el preceptivo informe técnico municipal. «El Ayuntamiento debería tener a estas alturas una respuesta y el proyecto actualizado», considera.

Entre ellas cabe destacar la petición de que se suprima la gran rotonda proyectada en Maestra Emérita (Priegue), ya que no es una zona con especial riesgo de accidentes y la inversión y afectación de terreno que lleva son totalmente desproporcionados con respecto a los supuestos beneficios, máxime cuando se contempla un muro de contención sobre el curso del Río Vello y su corredor ecológico. «Estamos hablando de más de 300.000 € para construir una gran rotonda totalmente innecesaria y con impacto medioambiental muy negativo, por lo que desde el Ayuntamiento pedimos que ese dinero se invierta en medidas adicionales de seguridad en tramos peligrosos de la PO-552 donde no había nada previsto», explica el regidor.

Entre estas medidas a mayores que reclama el Ayuntamiento y que no contempla el proyecto se encuentra la mejora de la accesibilidad peatonal en el entorno de Ureca (rotonda con la AG-57 a Porto do Molle o Camino A Camesella) ya que actualmente solo dispone de un único itinerario peatonal muy complejo a pesar de ser una zona muy transitada dado que desde ahí se entra al sendero del Río Muíños o a las instalaciones deportivas. «Es imprescindible la construcción de itinerarios seguros y accesibles en toda esta zona», recalca el alcalde, quien incide en que se señaló también la petición a la Xunta de que construya aceras desde la calle Rans al cruce con Telleira, único tramo que carece de ellas. Adicionalmente, el Ayuntamiento de Nigrán reclama también que se mejore la seguridad en la curva de la PO-552 a la altura del Camiño das Angustias y Camiño da Cal, un punto de alta concentración de accidentes a causa de la alta velocidad con la que acceden los vehículos pese a tratarse de una pendiente descendente con un trazado complicado. Otra de las cuestiones que no contempla el proyecto y que desde el Ayuntamiento se reclama es la mejora de la seguridad en el cruce entre Manuel Alonso, Camiño Vello y Vilameán.

Esta confluencia de calles está insuficientemente regulada mediante semáforos y precisa de una reordenación que facilite a los conductores la circulación. El mismo problema presenta en Priegue el acceso desde la PO-552 a la Rúa Rouxo (barrio de Chans o Campo Municipal de Condomínguez). «El proyecto se ciñe a dos actuaciones en A Ramallosa y Priegue, y precisamente en Priegue vemos innecesaria la rotonda, por lo que desde la corporación reclamamos que ese dinero se invierta en estas otras actuaciones no previstas», incide el regidor, quien agradece la colaboración de todos los grupos en este asunto.

Por otra parte, el Ayuntamiento presentará alegaciones para que se mantenga el doble sentido de circulación en las calles Cruceiro y Camiño Pedreiros, en Mallón, donde pide también que se continúen las aceras. Además, incide en la importancia de que se permita el acceso al Camiño das Barreiras, una calle que da entrada a numerosas casas y diversas empresas. Otra de las principales cuestiones que el Ayuntamiento alegará será que no se supriman las 50 plazas de aparcamiento actuales en la calle Argonautas (a un lado de la piscina mancomunada) a causa de construir un islote verde en medio de la calle. «A Ramallosa ya tiene precisamente carencia de plazas de aparcamiento como para suprimir más, máxime en el entorno de la piscina», señala González.

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