El Juzgado anula la adjudicación directa de los puestos de la Plaza de Abastos de Gondomar

FOTO: CONCELLO DE GONDOMAR // Un dos postos da Praza de Abastos.

Este 27 de noviembre, el Juzgado del Contencioso nº1 de Vigo viene de fallar en favor de las personas que así lo reclamaron y que en su día aspiraban a un puesto de venta en la Plaza de Abastos de Gondomar, después de se presentar al concurso público puesto marcha, de acuerdo con la Ley y con el Reglamento Municipal, por el concejal de Comercio Xosé Antón Araúxo.

“Pues bien, donde se estaba regularizando una situación que venía de viejo, y así darle garantías jurídicas y tranquilidad a los placeros instalados en la Plaza de Abastos desde hace años, y al mismo tiempo darle la posibilidad a otros nuevos de instalarse en los puestos vacíos a través de un concurso público, la única posibilidad legal de hacerlo, una vez más, el afán de protagonismo de Paco Ferreira lo llevó a crear un problema donde no lo había. Comenzó por desautorizar al concejal de Comercio sembrando dudas sobre el proceso en marcha, engañando a los placeros de que iban a perder sus puestos, derechos, etc. Al final consiguió paralizar el proceso un día antes de finalizar el plazo de presentación de documentación (había cuatro personas presentadas). Después asignó a dedo los puestos por Resolución, etc, etc. Es decir, engañó a los placeros instalados en la Plaza de Abastos y jugó con los puestos de trabajo y con el pan de los hijos de aquellas personas que habían echado la solicitud en tiempo y forma, y dentro de la Ley para obtener un nuevo puesto en la Plaza”, recuerda Araúxo.

Ahora es la Justicia quien entra a fondo en el asunto dándole la razón a las personas que quedaron fuera del proceso y dejando sentado con claridad meridiana que el concejal de Comercio, Xosé Antón Araúxo, tenía razón.

“Ni la ley de contratos, ni el Reglamento municipal exigen que todos los puestos salgan a licitación conjuntamente; nada se opone a que puedan ofrecerse por partes, en períodos sucesivos de tiempo.

Bien al contrario, la justificación de la licitación de un puesto menos de los existentes se encuentra en el propio expediente administrativo, y viene dada por el informe del Concelleiro de Comercio: el ocupante de ese puesto se hallaba en edad próxima a la jubilación y su actividad era la de venta de pescado; ocurre que en la plaza existían once puestos dedicados a pescadería, y lo que se perseguía era diversificar la oferta; por ello, se pretendía esperar a esa jubilación para después licitar esa concreta concesión para otra actividad diferente.

Esas son evidentes razones sustentadas en el interés público.”

“Paco Ferreira, además de actuar irregularmente a sabiendas, engañó a los placeros establecidos en la Plaza de Abastos en su afán de boicotear el trabajo de los concejales de Manifesto Miñor, obviando el interés general y municipal (la Plaza de Abastos es un bien municipal) y pensando sólo en los réditos políticos y en cómo desacreditar a los socios de gobierno”, afirma Araúxo.

Según el ex concejal de Comercio, por mor de esa actuación irresponsable de Paco Ferreira, pasando por encima de la Ley y de la normativa municipal, ahora los placeros sí quedan en una situación de incertidumbre jurídica y de vulnerabilidad. “Le exigimos al Sr. Ferreira que tenga la valentía política de dar la cara y explicárselo a los afectados. El auto no deja posibilidad alguna al otorgamiento caciquil y arbitrario de las concesiones administrativas. Las autoridades tienen que garantizar la transparencia, los procesos abiertos, y la igualdad de oportunidades. No caben tratos de favor, adjudicaciones caprichosas”.

El magistrado se sorprende de la incoherencia legal de la paralización, ya que aunque se anunciaba como una «medida de precaución», pero el cierto es que acaba el procedimiento, y es más bien parte de la medida definitiva con la intención de cerrar el expediente. La sentencia es muy clara en la defensa de la transparencia de las administraciones públicas. “El proceso de concesión pública que ahora nos ocupa tiene que encajar en el arte. 93 de la Ley 33/2003, de 3 de noviembre, del Patrimonio de las Administraciones Públicas: «1. La concesión de concesiones de mercados en dominio público se realizará bajo el sistema de concurrencia,… en procedimiento abierto. Los mercados municipales son bienes de servicio público directamente destinados al cumplimiento de fines públicos a cargo de las entidades locales”.

Desde Manifesto Miñor reiteran su compromiso, ahora en la oposición, de seguir trabajando por el interés general y por el bien común sin mirar para otro lado cuando quien gobierna mete la pata o a mano.