Sin categoría

Manifesto Miñor denuncia escasez de alimentos en los comedores escolares de Gondomar

Manifesto Miñor denuncia el descontrol existente en los comedores escolares de Gondomar, que segundo la ex concejala de Bienestar Social, Rocío Cambra, están “sin comida o con comida escasa”, y con los lavavajillas sin usar, según afirma, por la desidia del gobierno de Paco Ferreira. La edil asegura que hace unos días los alumnos de 4º, 5º y 6º del Colegio Chano Piñeiro quedaron sin el segundo plato de comida, porque no se le suministró el alimento necesario desde la empresa concesionaria del servicio.

“El hecho de que Manifesto Miñor fueramos expulsados del gobierno municipal, no nos impide hacer un seguimiento permanente de este importante servicio social, complementario del derecho a la educación y favorecedor de la conciliación laboral y familiar”, señala Rocío Cambra. “En las últimas semanas detectamos que también en otros centros de enseñanza de Gondomar se está recortando el suministro de la cantidad de alimentos que se asigna a los alumnos en los comedores escolares, que en ocasiones llega a ser escaso”. Alertan e instan al nuevo responsable del Departamento de Bienestar Social, Paco Ferreira, a que haga un seguimiento puntual y constante de las empresas “para evitar que ningún alumno/a de nuestro ayuntamiento quede a medio comer, o que la comida escasee”.

Lavavajillas sin uso

Para la ex concejala de Bienestar Social también resulta incomprensible que después del esfuerzo realizado para que todos los centros escolares con comedor tuvieran un lavavajillas, a día de hoy estén todos parados y sin servicio activo. Explica que esta mejora implicaba una mayor higiene de la loza donde diariamente se sirve la comida de los niños, así como el seguimiento y la supervisión permanente de la higiene de los comedores escolares, por las personas que cuidan de la alimentación de los alumnos/as de los centros. También implicaba que el personal que atiende las comidas tuviera una mayor carga horaria de trabajo. Así estaba contemplado en los acuerdos establecidos con las empresas que proporcionan las comidas. “Una simple reunión con las mismas para explicar el funcionamiento de los lavavajillas sería suficiente para echarlos a andar, pues resulta que ni eso, hasta ahí llega la desidia del Sr. Alcalde para el cuál la educación y bienestar de los niños, y la conciliación familiar no le importan nada, prefiriendo tener este importante servicio bloqueado hasta el día de hoy”, concluye Rocío Cambra.