El Bloque Nacionalista Galego (BNG) reclama que se haga pública la factura del desfile de las Fuerzas Armadas para el Concello de Vigo. El frente nacionalista reitera la demanda de que se le informe de todos los gastos del evento, tanto directos como indirectos, ante la “opacidad” del Gobierno de Abel Caballero.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, insistió en que la “ciudadanía viguesa tiene derecho” a conocer los costes en materia de seguridad, limpieza, movilidad, personal, adecuación de espacios públicos, cesión de instalaciones y otros recursos municipales movilizados. Entre ellos, lo que calificó como “fastuosa” recepción del monarca y de su heredera en la casa consistorial, de la que denunció no fueron informados el resto de grupos.
Igrexas reprochó el “silencio oficial” del Gobierno municipal ante las peticiones realizadas por el Bloque en la última Comisión Informativa de Presupuestos y Hacienda y también en el propio Pleno. “Un intento descarado de Caballero de evitar que las viguesas y vigueses sepan cuánto le costó a la ciudad ser sede de ese innecesario acto de exaltación militarista y españolista”, denunció.
Acciones legales
Ante esta falta de respuesta, desde el frente nacionalista anunciaron que van a activar el artículo 9 del Reglamento Orgánico del Pleno que obliga al Gobierno a facilitar toda la información, datos y antecedentes que obren en los servicios municipales en un plazo de 5 días naturales. Advirtió de que, en caso de que incumpla esta obligación legal vulnerando los derechos fundamentales de los ediles de la oposición como en anteriores ocasiones, el BNG acudirá a la Valedora do Pobo y a la Comisión de Transparencia de Galicia, y se reserva el ejercicio de todas las acciones legales necesarias.
“La ciudadanía de Vigo tiene todo el derecho a conocer la factura del desfile de tanques, soldados y armamento pesado por nuestras calles”, defendió el portavoz municipal del Bloque, comparando estos gastos con la reducción a la mitad de las ayudas sociales en los últimos seis años; con el Plan de Empleo Municipal que supone menos de un tercio de lo que se gasta en luces y adornos de Navidad a pesar de la destrucción de 6.000 puestos de trabajo desde el año 2009; o con los cero euros destinados para garantizar el acceso social a la vivienda.

