Chandebrito inaugura su Bosque da Memoria, símbolo de la lucha contra los fuegos forestales

La parroquia de Chandebrito (Nigrán), bautizada como “la zona cero” al ser uno de los lugares más afectados por los incendios que arrasaron Galicia el pasado octubre, inaugura este viernes día 10 de agosto su Bosque da Memoria, un espacio de descanso poblada por árboles autóctonos como el roble, el castaño o el alcornoque… y completado con mobiliario de descanso y paneles informativos. Este espacio se enmarca en la acción “Árbores de Cinza” impulsada por la Asociación Galicia Ambiental y que ha contado con la colaboración directa de distintas asociaciones de la zona, como la Comunidad de Montes de Chandebrito, y otras de carácter internacional, como la Fundación C&A, de dicha cadena textil.

Este particular Bosque da Memoria, situado a los pies del Castro, pretende ser un recuerdo vivo del paso de los incendios por esta zona en octubre del pasado año. Pero, además, este bosque busca convertirse en una muestra de la existencia de alternativas sostenibles y viables para los bosques gallegos al estar integrado por especies autóctonas, un mensaje de sostenibilidad tanto para los vecinos como para los visitantes de este espacio. El bosque se complementa con la instalación de señalética y espacios especialmente concebidos para los visitantes a modo de centro de interpretación y zona de descanso. En su afán divulgador, estos paneles explicativos contienen información sobre las especies autóctonas utilizadas en la repoblación con la intención de dar a conocer entre la población estos árboles típicos de nuestros bosques. Un homenaje a los que sufrieron el incendio y sus consecuencias, y en especial a las dos vecinas que perdieron la vida cuando intentaban escapar del fuego en la zona.

Tras semanas de trabajo, la inauguración de este espacio verde pretende ser un punto de encuentro en torno a la sostenibilidad y el respeto hacia la naturaleza. Un acto de celebración que contará también con música en directo.

De nuevo, los esfuerzos de Árbores de Cinza se concentran, en buena medida, en la parroquia de Chandebrito, que no fueron los únicos perjudicados en aquella oleada de incendios vividos en octubre del pasado año en toda Galicia, pero son “ejemplo y motivación” para el proyecto Árbores de Cinza 2018. No en vano, en esta parroquia rural del municipio de Nigrán, que apenas alcanza los 540 habitantes, las llamas arrasaron al menos 420 hectáreas de las 430 hectáreas de su monte.

Jornadas Técnicas sobre alternativas y rentabilidad económica y ambiental del monte bio-diverso

La inauguración del Bosque da Memoria será el colofón a unas sesiones centradas en la biodiversidad, la lucha contra el fuego y la formación en materia ambiental que se llevarán a cabo en Chandebrito esta semana. En concreto en las tardes del jueves y el viernes (9 y 10 de agosto) tendrán lugar las jornadas “Rural sostible” que se enmarcan, de nuevo, en la acción solidaria “Árbores de Cinza”, impulsada por la asociación Galicia Ambiental y que a lo largo de estos meses ha centrado sus esfuerzos en colaborar, en la medida de sus posibilidades, en la recuperación de esta zona afectada por los fuegos.

Este curso de formación busca potenciar el conocimiento de alternativas rentables al uso del monte, sensibilizar sobre políticas preventivas y, a la vez, dar protagonismo al papel de la mujer… aportando información que le permita actuar como divulgadora del mensaje de concienciación ambiental. Estas jornadas técnicas están abiertas a todos los vecinos de Chandebrito, si bien, entre ellos, se seleccionarán dos mujeres para dar testimonio, durante el curso 2018-19 en centros sociales y colegios gallegos, de las consecuencias del fuego en su parroquia y para explicar las acciones de recuperación en su zona. Esta iniciativa persigue el objetivo de transmitir a las nuevas generaciones la importancia de cuidar de su entorno cercano pero, además, pretende que sean las mujeres, un colectivo demasiadas veces silenciado, quien se encargue de transmitir este mensaje. De esta forma, las jornadas de Chandebrito forman parte de un conjunto de acciones que se prolongan durante el año 2018, gracias a la colaboración y apoyo de la Fundación C&A al proyecto promovido por Galicia Ambiental y que tiene a Chandebrito como principal beneficiario.

Programa de las jornadas

A lo largo de estas dos jornadas, diferentes relatores involucrados tanto en el proyecto como en la recuperación de la zona así como expertos en educación ambiental abordarán la huella de los incendios y alternativas sostenibles para los bosques gallegos. Tanto el jueves como el viernes, las jornadas tendrán lugar en el centro social de Chandebrito a partir de las 19:00 horas. En la primera sesión, el día 9 (tras la bienvenida de los responsables del proyecto y la Comunidad de Montes), intervendrá Manuel Domínguez Rei, biólogo y educador ambiental, que tratará la rentabilidad del monte, presentando alternativas respetuosas con el medio ambiente y que también proporcionan un beneficio directo a los propietarios y vecinos, en definitiva, opciones más allá de las más populares centradas en especies alóctonas.

Ya en la jornada del viernes, día 10, la sesión se centrará en analizar directamente dos medidas de prevención de los incendios forestales que precisan de la implicación de toda la sociedad. El educador y divulgador ambiental, Antón Lois Estévez, abordará por una parte la contribución de las especies autóctonas a lograr una sostenibilidad tanto ambiental como económica del territorio. Y, por otra parte, también profundizará en la necesidad de combatir los fuegos con acciones preventivas durante las épocas de menor riesgo. Acciones de limpieza y silvicultura del monte son una herramienta cada vez más necesaria para evitar que las llamas arrasen los montes. Al remate de esta sesión se llevará a cabo la inauguración del Bosque da Memoria, que precisamente incide en este mensaje de una forma directa.

Árbores de Cinza

La acción solidaria de la Asociación Galicia Ambiental, Árbores de Cinza, fue puesta en marcha en diciembre de 2017 tras la oleada de incendios que arrasó Galicia en octubre de ese mismo año en la que se contabilizaron más de 200 fuegos declarados, y que obligó a más de 4.000 personas al desalojo de sus casas y quemó alrededor de 48.000 hectáreas. Esta iniciativa buscaba contribuir a la recuperación de los bosques gallegos de una forma directa pero también trabajar en la sensibilización y concienciación ambiental con la intención de promover actitudes de respecto y conservación de los bosques gallegos autóctonos. Tras meses de trabajo de sensibilización ambiental con distintos colectivo, en 2018 se inicia una nueva etapa en la que cuenta con la colaboración de la Fundación C&A, convirtiéndose en el único proyecto estatal con el que cooperará la entidad social de la multinacional textil C&A. Estas dos iniciativas, tanto el Bosque da Memoria, como las jornadas Muller-es Rural Sostible, que ahora ven la luz han sido fruto de esa cooperación, pero también han contado con la estrecha colaboración de distintos colectivos de la zona como la Mancomunidad de Montes de Chandebrito así como el Centro de Extensión Universitaria e Divulgación Ambiental de Galicia (CEIDA).