Hay barreras que desaparecen cuando hay personas dispuestas a empujar juntas en la misma dirección. O Rosal volvió a demostrar que la inclusión también se construye por los caminos más difíciles y en los retos compartidos con una nueva salida adaptada con la Joëlette, la silla municipal que permite a las personas con movilidad reducida disfrutar del senderismo y de la naturaleza sin límites haciendo rutas adaptadas.
En esta ocasión, el grupo realizó un espectacular recorrido de alrededor de 25 kilómetros por la Serra do Gerês, atravesando zonas de gran dificultad e incluso espacios prácticamente inaccesibles. La expedición contó con un guía de montaña especializado y con un equipo de voluntarios y voluntarias altamente preparados, que hicieron posible completar un recorrido especialmente exigente tanto a nivel físico como técnico.
Uno de los momentos más emocionantes de la jornada se vivió durante el acceso a un antiguo foso de los lobos, un espacio tradicional de gran valor patrimonial al que el grupo consiguió llegar bajando la Joëlette con enorme precisión, cuidado y coordinación. Un ejemplo del compromiso, solidaridad y entrega del equipo humano que acompaña cada una de estas experiencias.
La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, puso en valor “la inmensa calidad humana de las personas voluntarias que hacen posibles todas estas salidas. Hay mucha preparación, esfuerzo y generosidad detrás de cada ruta, pero sobre todo hay una convicción compartida: que todas las personas tienen derecho a vivir la naturaleza y el deporte sin barreras”.
Por su parte, la concejala de Bienestar Social, Beatriz Rodríguez, que participó activamente en la ruta, reconoció el impacto emocional de la experiencia y destacó la importancia de seguir dando visibilidad a este recurso municipal. “Ver cómo el grupo se coordina, se esfuerza y se cuida mutuamente para que otra persona pueda llegar a lugares que parecían inaccesibles demuestra que la inclusión es compartir el camino y asegurarnos de que nadie quede atrás. La Joëlette es una herramienta de inclusión real que abre puertas a experiencias que durante mucho tiempo parecieron imposibles para muchas personas”.
El Concello quiere también agradecer especialmente la colaboración constante de Discamino, que realizó la revisión, mantenimiento y puesta a punto de la Joëlette. Gracias a su apoyo y compromiso, la silla todo terreno se encuentra ya preparada para continuar abriendo caminos y haciendo posibles nuevas rutas adaptadas.
El Concello de O Rosal incorporó la Joëlette como parte de su apuesta por una inclusión integral, creando un servicio permanente para que personas con movilidad reducida puedan realizar rutas adaptadas acompañadas de un equipo de voluntariado formado en el manejo de esta silla especial. Cualquier persona con movilidad reducida puede solicitar este servicio para participar en rutas programadas por el municipio, una iniciativa que busca seguir tejiendo redes entre administración, tejido asociativo y vecinos para hacer de O Rosal un lugar más accesible para todas y todos.

