Gondomar inauguró este domingo la escultura realizada por David Leirós Araujo, un monumento que recordará los duros momentos vividos el pasado mes de octubre, cuando el municipio sufrió una ola de incendios. Refleja también la importancia de esa colaboración ciudadana y de las autoridades que se implicaron para salvaguardar uno de los bienes más preciados de la localidad, sus montes.
La escultura, de seis metros de altura, surge del tronco de un cedro que el temporal abatió en el mes de febrero del pasado año en la Plaza Paradela. Se trata del primer trabajo en escultura pública de su autor. “No solo espero estar a la altura de él, sino también de mi mente, pues solo así demostraré lo que hice, lo que hago y lo que haré siempre”.
“Todo empieza con la oportunidad que me brindó el Concello de poder plasmar una parte de mí en un material tan puro y a la vez tan delicado, como pudimos todos comprobar en los incendios. La escultura representa así un momento de mi vida, la locura del ser humano, la búsqueda incesante de avanzar aunque eso conlleve perderse, la colaboración, el rescate, la solidaridad en su conjunto”, señaló David.
En palabras del autor, se trata de una obra viva e inacabada que forma parte de un proceso el cual es la vida de Leara (su nombre artístico). “Para mí también representa un juego, un juego de mi mente, donde prevalece la improvisación y lo importante en si no es la escultura, sino el proceso creativo”.
Finalmente, resaltó que “me siento muy orgulloso de que mi obra sirva para honrar a todos aquellos que de manera solidaria y altruista colaboraron en la extinción de los incendios, dentro de los cuales me incluyo, porque fui uno más en esos momentos, dejando así una parte de este momento en esta escultura”.
El sencillo pero sentido acto contó con la presencia del alcalde de Gondomar, Paco Ferreira, la presidenta de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, el Presidente de la Cámara de Gondomar de Portugal, Marco Martín, y representantes de la Guardia Civil, Policía Nacional, Policías Locales, Protección Civil, GES del Val Miñor y Bomberos.
Durante su intervención, Carmela Silva destacó que se trata de “una obra de arte espectacular” hecha por “un joven artista y creador”. La presidenta provincial se mostró “sorprendida, admirada y emocionada”. “Llega al corazón todo lo que puede expresar esta obra. Hay mucho talento en Galicia y en Pontevedra”.
Silva recordó especialmente la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que “salieron a la calle para mucho más de los que representan, arriesgando su vida para defender lo más grande que tenemos, nuestra naturaleza y nuestros montes”. No se olvidó de “lo más grande de aquel día”, los vecinos y vecinas que, juntos, defendieron los montes y sus casas.
Por su parte, Paco Ferreira, destacó el trabajo de David Leirós, que altruistamente dedicó dos meses a la elaboración de la escultura. “Luego pasó lo de los incendios y quisimos concadenar una cosa con la otra, y tener un reconocimiento muy explícito con todos los voluntarios, con toda esa gente que salió a la calle durante 48 horas sin descanso, apagando el fuego e incluso corriendo riesgo la propia integridad física de muchos de nosotros”.
“Lo más importante es el ejemplo que dimos hacia el mundo, que somos un gran país y una gran sociedad, que si queremos trabajar unidos y olvidamos de muchos prejuicios, en lugar de romper, tenemos mucho futuro”, concluyó Ferreira.
Al finalizar el acto, que contó además con la actuación del dúo de violines formado por Alma Giráldez y Mauro Portela, del Conservatorio de Tui, que interpretaron tres piezas de Johann Sebastian Bach, se descubrió una placa en la que se puede leer: “Con la mirada en el horizonte, Gondomar, mar y tierra, historia y futuro, en homenaje al voluntariado vencedor de los incendios de octubre de 2017. Gondomar, febrero de 2018”.










