El PSdeG-PSOE celebró esta mañana su Comité Provincial a un año de las próximas Elecciones Municipales de 2027, en las que volverá a competir “con las máximas expectativas” y apoyado en las perspectivas demoscópicas y “a pie de calle” que apuntan a un mayor número de alcaldías y, además, a la recuperación el Gobierno de la Diputación “para volver a ponerla al servicio de la gente y al servicio de la democracia”. El secretario general provincial socialista, David Regades, afirmó que la palabra “retroceso” es la que mejor define lo sucedido en el Pazo Provincial en estos últimos tres años.
En el Comité Provincial, máximo órgano entre congresos y en el que están representadas las 61 agrupaciones socialistas de la provincia, David Regades reveló que el Partido Socialista rechazó ofertas de tránsfugas para arrebatar alcaldías al PP: “en esta provincia no tenemos, ni queremos tener ninguna Alcaldía sostenida por el transfuguismo”, afirmó. Reivindicó la figura de la alcaldesa socialista, Verónica Pichel, que sufrió una vergonzosa moción de censura en Forcarei y se refirió también al reciente caso de Lugo, donde tras la muerte de tres concejales socialistas, “el PP se atrevió a negociar en el tanatorio, demostrando la más absoluta falta de humanidad”.
El secretario general del PSdeG-PSOE provincial habló, durante su intervención, del “nerviosismo” de un Gobierno del PP en la Diputación, “que volvió a las formas del siglo XIX”. “Acaban de purgar al secretario general por denunciar las mismas irregularidades en las oposiciones que nosotros ya denunciamos al inicio del mandato; volvemos a las visitas del presidente y de los diputados sin avisar a los alcaldes, y el señor presidente se atreve a mentir y atacar a los alcaldes de otros partidos desde la tribuna del Pazo Provincial”. Aludió también al reparto de cheques, en forma de subvenciones, a asociaciones y colectivos y al serigrafiado masivo de chaquetas y “merchandising” con un contrato de un millón de euros como evidencias palpables de esos nervios preelectorales.
David Regades definió a la Xunta de Galicia como un Gobierno sin un plan para Galicia y se detuvo especialmente en la “catástrofe de las políticas industriales autonómicas” basadas en otra celulosa, con una evaluación ambiental anulada en los tribunales, y más eucaliptos en los montes. “Y esto sucede mientras el Gobierno de España impulsa más automoción, una fábrica de microchips fotónicos y el Centro Estratégico Aeroespacial de Defensa antidrones de la mano de Indra, apostando claramente por el empleo tecnológico”.
El Comité Provincial escuchó al secretario general provincial hablar del orgullo que supone para España contar con un presidente como Pedro Sánchez, con un prestigio creciente en nuestro país y, sobre todo, en el concierto internacional, donde es sinónimo de crecimiento económico, del empleo, del avance de las energías renovables, de la transformación digital y del “escudo social” que protegió a España en todas las crisis de los últimos años. “España es hoy un país mucho mejor que lo que nos encontramos en 2018 y eso se debe al liderazgo de Pedro Sánchez, el presidente que peleó los 140.000 millones de euros en Europa mientras el PP jugaba al bloqueo”.
El avance en la planificación y ejecución de las infraestructuras básicas en las que los gobiernos del PP tropezaron en nuestra provincia fue también parte de su intervención. Así recordó que el túnel de la A-52 para la entrada en Vigo, al igual que la variante ferroviaria de Cerdedo se encontraban con las declaraciones ambientales caducadas y ahora van dando pasos. O, en el caso de la ciudad de Pontevedra, el nudo de Bomberos fue prometido durante años sin mover un metro cúbico de tierra y, en breve, se retomarán las obras para hacerlo realidad. Citó, además, los tres grandes proyectos de depuración, que llevan el sello del Gobierno de España mientras la Xunta está de perfil: las depuradoras de Ponteareas, Sanxenxo-Poio e Illa de Arousa.
La regularización de inmigrantes, “un paso valiente que el relato xenófobo de la derecha no pudo frenar”, fue definida como un proceso necesario para que en España no haya ciudadanos de primera y de segunda, para que no haya una economía formal y otra sumergida. “Nosotros hablamos de derechos y de contratos dignos, el PP y Vox hablan en los pactos que firman de prioridad nacional pasando por alto que este es un país de convivencia”.
La crisis de hantavirus fue también objeto de su intervención y, en clave irónica, afirmó que a algunos solo le faltó proponer que se bombardeara un barco en el que hay “14 compatriotas españoles”. “¿Pero qué modelo de país tiene esta derecha incapaz de comprender que es nuestra obligación atender esta emergencia?: somos un país serio”.
Iván Puentes, presidente de la Mesa del Congreso Provincial y portavoz municipal socialista en Pontevedra, comentó en su intervención la duodécima nominación de Miguel Lores como candidato a la Alcaldía de Pontevedra: “Sorpresa en las Gaunas”, ironizó, “44 años en el Concello y sigue, pero el problema de Pontevedra no es el pasado, sino el presente, y, sobre todo, el futuro”. Así afirmó que el período de gobierno de Lores “siempre fue mejor cuando el grupo socialista estuvo en el Gobierno y el mejor ejemplo es la parálisis de estos tres últimos años”. Afirmó que es necesario meter “aire fresco” para cambiar el foco e impulsar desde la Alcaldía actuaciones en materia de vivienda, ocio para la gente joven, desarrollo empresarial y la apuesta por una Pontevedra “más verde y más azul” y volcada en la defensa del medio ambiente.
Afirmó que la gran diferencia entre Lores y el eventual candidato del PP, Miguel Domínguez, es que a este último “no lo quiere la ciudadanía, pero tampoco lo quiere su partido y, si va a ser candidato, es porque nadie quiere ese puesto con cero posibilidades”. Por ello, concluyó, nos vamos a dirigir a los votantes de Lores, “que en gran medida no son nacionalistas, para decirles que si queremos avanzar, manteniendo todo lo bueno que se hizo en el pasado, pero con ideas nuevas, hay que votar por el Partido Socialista”.


