El Grupo Municipal de Manifesto Miñor presentó este lunes una alegación ante la Axencia Galega de Infraestructuras sobre las obras que pretende llevar a cabo en Vincios, en la carretera PO-331. Para Antonio Araújo son obras pensadas para una vía interurbana cuando estamos hablando de una calle urbana, “por lo que lejos de resolver el problema van a aumentarlo exponencialmente y con él el peligro para los vecinos de Vincios, dividiendo en dos la parroquia con una barrera infranqueable”.
“A nuestro entender, si quieren mejorar la situación de dicho vial, es necesario implantar medidas reales de seguridad: red semafórica, más pasos de peatones elevados, aceras más anchas, zonas de aparcamiento, etc, etc”, señala Araújo. Para Manifesto Miñor, la solución definitiva, que ya adelantó en el pleno de enero, sería suprimir el peaje de la autopista del Val Miñor, solución para Vincios, pero también para el resto de la comarca. “Una deuda histórica que solo compensaría en parte el destrozo que esta obra absurda cometió contra el Val Miñor”.
“Es una evidencia que ya nadie discute en Gondomar y en todo el Val Miñor, que la solución a los problemas de tránsito en la comarca pasa por la supresión del peaje en la autopista AG-57 Vigo-Baiona. En el caso de Vincios la solución aún sería mucho más favorable habilitando los enlaces construidos y fuera de servicio a la altura de Xián, lo que posibilitaría la comunicación de la parroquia desde el sur”.
Achicar los carriles de circulación, eliminar todos los giros a la izquierda, crear rotondas excesivamente reducidas que le impedirán los cambios de sentido a aquellos vehículos de gran tamaño, eliminar pasos de peatones y los semáforos o la supresión de zonas de aparcamiento tan necesarios en la zona, convertirá según Araújo en una muralla infranqueable que dividirá en dos partes de imposible comunicación a la parroquia de Vincios, “lo que va a obligar a que los vecinos del lugar mantengan las dinámicas de tránsito de siempre multiplicando exponencialmente las situaciones de peligro, justo lo contrario que dice pretender el citado proyecto”.
Visto el rechazo generalizado de este proyecto por los vecinos de la parroquia de Vincios, y de la propia Corporación Municipal de Gondomar, que en el Pleno de enero acordó unánimemente dirigirse a la AXI para tratar de reconducirlo, Manifesto Miñor solicita en su alegación suspender o anular el proyecto, por no responder a las necesidades de la zona y no tener en cuenta las características urbanas del vial, e invertir el presupuesto previsto en la mejora de las condiciones del trecho de la PO-331 que atraviesa el barrio de Hervillás, con pasos de peatones elevados, la ampliación y mejora de la red semafórica existente, la ampliación de las aceras y de las zonas de aparcamiento, la instalación de espejos en los cruces y la mejora de los mismos para darle amplitud y mayor visibilidad.

