Cerca de 1.000 personas se unen a la Parranda de San Pedro en su centenario

FOTO: ALBERTO RODRÍGUEZ // A Parranda de San Pedro camiño de Morgadáns.

Cerca de 1.000 personas se sumaron este año a la popular Parranda de San Pedro en su caminata número 100 desde A Ramallosa a Morgadáns (Gondomar) para festejar el San Roque. En este aniversario tan especial, el Ayuntamiento de Nigrán colaboró poniendo la Charanga OT, que animó los 9 kilómetros de andadura, como ya es tradición.

El multitudinario grupo de peregrinaje, formado fundamentalmente por gente de Vilariño pero también de otras parroquias de Nigrán, se reunió a las 9.00 de la mañana frente al Ekomax de A Ramallosa, donde tras echar los consabidos cohetes, salió a las 9.30 horas. Cuatro tractores y un camión completamente engalanados con flores cargaron a los niños y mayores, las viandas y el vino, mientras que otro vehículo llevó en una plataforma una empanada de 3×4 metros y 80 kilos de peso donada por el taller nigranés Tupana (todos los que compraron la camiseta de este año pudieron degustarla a su llegada a mediodía a Morgadáns). La comitiva fue acompañada durante todo el trayecto por la Policía Local de Nigrán y después la de Gondomar.

«Es una tradición muy arraigada en Nigrán que desde el gobierno queremos preservar y fomentar», explica el alcalde, Juan González, quien también hizo el camino desde el inicio.

La directiva de la parranda, tras investigar entre los más viejos del lugar, averiguó el año pasado que este 16 de agosto cumplirían cien años de tradición. Una de las testigos más antiguas de esta costumbre fecha de 1928, cuando José Gil la incluyó en su documental para la Unión de Hijos de Morgadanes de Montevideo titulado «Nuestras fiestas de allá», disponible en youtube gracias a la restauración de 1999 del Centro Galego de Artes da Imaxe. Al igual que se aprecia en ese vídeo, hoy los vecinos de Morgadáns aplaudieron la llegada de los de la Parranda de Nigrán, que dieron una vuelta a la iglesia antes de asistir a la Misa Mayor.

Una vez finalizados los actos religiosos, las tradicionales “poxas” a cargo de Carlos Riveiro darán paso a la música, la comida, la charanga y la diversión en la Carballeira hasta bien entrada la tarde, cuando la Parranda recoge sus bártulos e inicia el viaje de vuelta cara Nigrán, para finalizar en el Convento de los Padres Franciscanos de Vilariño, pensando siempre ya en el próximo año.

En la parroquia de Vilariño señalan a un hombre llamado Dionisio como el fundador de la parranda en 1917, personaje del que desconocen el apellido pero que, aseguran, tuvo 40 hijos con diferentes viudas por la Guerra Civil. En aquellos años, la parranda estaba integrada por una veintena de familias (sobre 100 personas) en las que las mujeres llevaban la comida en patelas en cabeza y los hombres los garrafones de vino, siempre acompañados por gaiteros todo el camino.

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