Los vecinos y vecinas de Nigrán tendrán, a partir del viernes 21, una segunda oportunidad para ver la muestra fotográfica “Exodus: na procura de refuxio”. En esta ocasión, las personas beneficiarias serán los usuarios y usuarias de la Asociación Nova Escola Galega, que podrán contemplar las imágenes en la Residencia de Tiempo Libre de Panxón este fin de semana, de viernes a domingo, durante su horario de actividades.
“Exodus” fue elaborada por los fotojornalistas gallegos Felipe Carnotto y Adrián Irago entre los meses de septiembre y octubre de 2015, documenta las vivencias de los refugiados y refugiadas que huyen de distintos conflictos bélicos para llegar a Lesbos y recorrer los Balcanes en la búsqueda de un nuevo hogar en Europa. El nombre de este trabajo proviene de los términos latino y griego que significan “salida”, al precisamente retratar a personas que escapan de países en conflicto, arriesgando sus vidas hasta, muchas de esas personas, llegar a perderlas en el mar Mediterráneo. La muestra también tiene un carácter crítico con la Unión Europea y el abandono de sus principios de solidaridad.
Hace falta recordar que Europa se está afrontando a la peor crisis migratoria tras la Segunda Guerra Mundial. Según datos de ACNUR, más de un millón de personas cruzaron las islas griegas escapando del conflicto en 2015. Un 25% de ellas eran menores de edad y, además, alrededor de 3.700 personas murieron en el intento de cruzar el mar Egeo.
Su camino empieza en Oriente Medio. Huyen a cientos de miles desde Siria, Irak o Afganistán. Un flujo constante de humanidad dirigido por el miedo, la inseguridad y la falta de oportunidades. Su desesperación los mueve a arriesgar sus vidas y la de sus familias por un futuro en paz. Lo hacen desde Turquía, cruzando el mar Egeo hasta las islas griegas en balsas de goma con nulas medidas de seguridad. En Grecia comienza un duro camino entre fronteras. Los refugiados cruzan Europa con una idea vaga de alcanzar Alemania, Suecia o Noruega. En Gevgelija, al sur de Macedonia, en la frontera con Grecia, se erige un campo de refugiados lleno de almas perdidas. Más de dos mil personas al día dejan su huella en un inhóspito paraje.

