La UVigo estrena la mayor estación terrena para comunicaciones cuánticas de España

Un nuevo e importante paso adelante. La Universidade de Vigo inauguró este jueves la mayor estación óptica terrena de España, consolidando así su liderazgo en comunicaciones cuánticas vía satélite. Bautizada con el nombre de Antonia Ferrín, en homenaje a quien fue la primera astrónoma de Galicia, y ubicada en el entorno de la Facultad de Filología y Traducción, “el lugar más idóneo de todo el campus para evitar turbulencias del canal atmosférico”, el presupuesto total para la puesta en marcha de esta nueva infraestructura se situó en torno a los 1,5 millones de euros.

“Esta estación ofrece una ventaja competitiva muy grande para nuestra investigación en comunicaciones cuánticas vía satélite, incrementa nuestra visibilidad internacional y nuestra capacidad de colaborar en proyectos en este ámbito”, explicó en el acto el catedrático Marcos Curty, investigador principal del proyecto y director del Vigo Quantum Comunication Center de la Universidade de Vigo, centro líder en el desarrollo de tecnologías de comunicación cuántica para las telecomunicaciones “del presente y del futuro”, tal y como se explicó en el acto.

“Las comunicaciones cuánticas van a ser el soporte que vertebre el futuro”

A su lado, el rector de la Universidade de Vigo, Manuel Reigosa, y el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, no dudaron en resaltar la importancia que tiene para Galicia dotarse de una infraestructura de este nivel. “Hoy es un día para celebrar el talento, que es lo que marca las diferencias y lo que puede hacer que un país como el nuestro, que durante siglos no estuvo precisamente en la vanguardia del conocimiento, pueda situarse, con un sistema universitario de altísima calidad y con iniciativas como esta, apoyadas por el gobierno del Estado y de la Xunta, como verdadera punta de lanza”, subrayó Reigosa, quien agradeció a Curty, “poner a Galicia en el mapa” de las comunicaciones cuánticas.

“Estamos seguros de que las tecnologías de comunicaciones cuánticas van a ser el soporte que vertebre el futuro y este tipo de infraestructuras nos dan la oportunidad de no perder ese tren”, destacó por su parte el conselleiro, Román Rodríguez, quien aseguró que el país está listo para poder competir con los territorios más avanzados. “Tenemos profesionales bien formados, tanto gallegos como no gallegos”, haciendo así referencia en la capacidad de atracción de talento que alcanzó Galicia en estos últimos años en el campo de las comunicaciones cuánticas, poniendo como ejemplo el propio VQCC de la UVigo, donde alrededor del 50% de su personal es extranjero, “lo que da buena muestra de la capacidad de atraer talento especializado, personas que traen consigo no solo talento, sino también mucha ilusión y ganas”.

Junto al rector y el conselleiro el acto contó también con la asistencia del decano de la Facultad de Filología y Traducción, José Montero; de la directora de la Axencia Galega de Innovación, GAIN, Carmen Cotelo, y César Pérez, jefe territorial de Educación en Pontevedra.

Nodo de la red ibérica, y de la futura europea

La nueva estación le permitirá a la Universidade de Vigo conectarse con las principales misiones europeas e internacionales que desplegarán satélites para comunicaciones cuánticas en los próximos años, incluyendo, por ejemplo, las misiones de la ESA Eagle-I y SAGA, en la que ya forman parte del consorcio.

Curty destacó en esta línea que en estos momentos se está realizando el despliegue de una red de comunicaciones cuánticas a nivel europeo, la denominada European Quantum Communication infrastructure, EuroQCI, “para proteger nuestras comunicaciones más sensibles”, y, como parte de esta iniciativa, en España y Portugal se está desplegando una red, IberianQCI, que unirá ambos países y que, posteriormente, se unirá también a la red EuroQCI veía satélite. “Vigo es un nodo de la IberianQCI, y la estación óptica terrena que presentamos hoy formará parte de esa red”, recalcó el responsable del Vigo Quantum Comunication Center.

Según explicaron los investigadores, en la actualidad solo hay una estación óptica similar para comunicaciones cuánticas en el Instituto de Tecnologías Físicas y de la Información Leonardo Torres Quevedo, dependiente del CSIC, pero de menor tamaño que el que hoy se inauguró en Vigo. “A día de hoy es el más grande de España, si bien en los próximos dos años está previsto que se despliegue otro en Barcelona”, recalcó Curty.

Tecnología punta para garantizar la seguridad de las telecomunicaciones

La nueva estación consiste esencialmente en un telescopio de 80 centímetros de diámetro, situado dentro de una gran cúpula, y diferentes equipos de medida situados en un contenedor conectado al telescopio por fibra óptica. Tal y como explicó Curty y la investigadora Hannah Thiel, del Laboratorio de Satélites del VQCC, se empleará para comunicaciones cuánticas vía satélite y, en particular, para distribución cuántica de claves criptográficas protegidas por las leyes de la mecánica cuántica. Estás claves pueden emplearse para encriptar información y garantizar la seguridad la de las comunicaciones, independientemente de la capacidad computacional de un atacante.

“Aunque un atacante dispusiera de toda la capacidad de cálculo del universo, no podría romper las comunicaciones”, destacó Curty, al tiempo que explicó que los satélites actúan como transmisores de señales ópticas de muy baja intensidad, codificadas en estados cuánticos de la polarización de la luz. La estación óptica terrena es el receptor, recibe las señales y las mide con un equipo de medida que trabaja en el régimen cuántico. De este modo, se pueden establecer primero claves criptográficas entre satélites y estaciones ópticas en tierra y, a continuación, esto se puede trasladar a claves criptográficas establecidas entre las estaciones, donde estarán conectados los usuarios.

Además del telescopio y el equipo de medida conectado al mismo por una fibra óptica, la nueva estación estará equipada también con un sistema de óptica adaptativa, para compensar las turbulencias del canal atmosférico, y así garantizar un canal con poco ruido, y de un sistema de apuntamiento y seguimiento del satélite. “Son elementos que se incorporarán este verano”, subrayó Curty, quien también adelantó que se desarrolló también un receptor para comunicaciones cuánticas que se incorporará también en los próximos meses.

La estación se empleará con satélites de orbita baja (LEO) como los que se van a emplear en las misiones de la ESA SAGA y Eagle-I, y también con satélites de órbita alta, geoestacionaria, como la misión española GARBO.