Condenan al traumatólogo que atendió a Desirée Vila a indemnizarla con más de 2 millones de euros

FOTO: ALBERTO RODRÍGUEZ

El Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo condena a dos años de prisión e inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión médica por un periodo de 4 años al traumatólogo P.L.P., que atendió en el Centro Médico El Castro a la joven gimnasta Desirée Vila Bargiela, y que acabó perdiendo una pierna al ser necesario practicarle una amputación.

El 26 de febrero de 2015, la joven deportista gondomareña sufrió un accidente mientras realizaba ejercicios en la cama elástica durante un entrenamiento en el Club Flic Flac de Vigo, produciéndose una hiperextensión forzada de rodilla de su pierna derecha. Fue trasladada, inicialmente al Hospital Fátima donde, luego de serle practicada una exploración física y pruebas complementarias radiológicas, fue diagnosticada de un traumatismo en la rodilla derecha con imagen de arrancamiento del peroné derecho, y derivada al Centro Médico El Castro.

Una vez allí, fue examinada por un médico de guardia, quien, tras apreciar la existencia de una lesión de rodilla derecha, con subluxación posterior, fractura del peroné proximal con arrancamiento y desplazamiento y posible fractura del platillo tibial interno, y de prescribir reposo en la cama, pierna en alto con férula y analgésicos, le comunicó telefónicamente al acusado el ingreso de la paciente a su cargo el cual, informado de estos extremos, no consideró oportuno visitarla hasta las 11 horas del día 27 de febrero de 2015.

El acusado, en el periodo comprendido entre la noche del día 27 de febrero de 2015 y la mañana del día 1 de marzo de 2015, durante el cual la paciente estaba a su cargo, omitió, en términos incompatibles con la exigible «lex artis», la realización de pruebas diagnósticas complementarias, tales como un eco-doppler o una arteriografía/Angio TAC, que resultaban aptas para descartar la existencia de lesiones vasculares en la arteria poplítea o que permitiesen su diagnóstico y tratamiento en tiempo idóneo, a pesar de que los traumatismos de alta energía en las rodillas llevan asociados, en un gran número de ocasiones, de forma concomitante a otras lesiones multiligamentosas o neurológicas, lesiones vasculares en la poplítea. Como consecuencia de esta conducta, no adecuada a la buena práctica médica, y de la consiguiente falta de utilización de las pruebas diagnósticas precisas y del retraso asociado en el diagnóstico de la lesión traumática en la capa íntima de la arteria poplítea, que originó una trombosis arterial y que evolucionó en una isquemia irreversible, fue finalmente precisa la amputación supracondilea -por encima de la rodilla- de la pierna de la paciente, ya en el servicio de urgencias del hospital Povisa.

La jueza considera al traumatólogo responsable de un delito de lesiones por imprudencia grave con pérdida de miembro principal y grave deformidad. Lo condena asimismo a indemnizar a la perjudicada en más de dos millones de euros (2.154.684,73 euros). La sentencia no es firme y se puede recurrir ante la Audiencia Provincial de Pontevedra.

Anuncios