La Valedora do Pobo mantiene abierto un primer expediente iniciado en septiembre de 2025 a raíz de una denuncia de la Comunidad de Montes por el estado de abandono de diversas instalaciones de Telefónica en el Monte Trega, incluyendo postes deteriorados o caídos y cableado en mal estado. Durante la tramitación de este procedimiento, la Valedora solicitó información al Concello de A Guarda y a la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, teniendo que reiterar requerimientos ante ambas administraciones por la falta de respuesta o la necesidad de completar la información recibida. En su última comunicación, la institución advirtió que, de persistir la falta de colaboración de las administraciones, formulará un recordatorio de las obligaciones legales y podrá incluir una advertencia en su informe al Parlamento de Galicia.
Asimismo, la Comunidad de Montes Vecinales en Mano Común de A Guarda informa de que la Valedora do Pobo acordó admitir a trámite una nueva queja relativa al ejercicio de las responsabilidades de custodia, vigilancia, conservación y protección del patrimonio arqueológico del Monte Trega. La decisión, comunicada el pasado 27 de octubre, supone la apertura de un nuevo procedimiento independiente, en el que la institución solicitó un informe a la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude, con un plazo de 15 días hábiles para responder.
En el escrito presentado por la Comunidad de Montes denuncian deficiencias en la custodia, vigilancia, conservación y protección del patrimonio arqueológico del Monte Trega. Entre ellas, la situación de abandono de determinados espacios arqueológicos, la insuficiente vigilancia de los yacimientos y la falta de claridad sobre los medios y protocolos de tutela ordinaria. La Comunidad advirtió, además, de una falta de coordinación efectiva entre las administraciones competentes, que considera uno de los principales obstáculos para garantizar una protección adecuada del BIC.
La Comunidad cuestiona el cumplimiento efectivo de las obligaciones de tutela
Desde la Junta Rectora de la Comunidad de Montes de A Guarda se considera que los problemas detectados no pueden abordarse exclusivamente mediante intervenciones puntuales, sino que requieren una revisión del modelo de conservación, vigilancia y mantenimiento del conjunto patrimonial. “No podemos aceptar que la conservación y protección de un Bien de Interés Cultural de esta importancia dependan de las constantes reclamaciones de la Comunidad de Montes de A Guarda. La tutela del patrimonio arqueológico debe ejercerse de manera efectiva, continuada y coordinada por las administraciones competentes”.
La Comunidad recuerda también que lleva tiempo trasladando incidencias y solicitando actuaciones concretas para evitar el deterioro de los elementos patrimoniales, por lo que considera necesario esclarecer quién ejerce las diferentes funciones de tutela, con qué medios cuenta y qué mecanismos de supervisión existen. “Las administraciones públicas no pueden descargar sobre una comunidad de montes la responsabilidad de tutela del patrimonio arqueológico. La titularidad comunal de los terrenos no exime a las administraciones competentes de sus obligaciones legales de custodia, supervisión y protección del patrimonio cultural. No deberíamos de ser nosotros quien tenga que detectar continuamente las deficiencias, reclamar intervenciones y vigilar que estas finalmente se ejecuten”.
La apertura de este nuevo expediente no supone que la Valedora haya acreditado ningún incumplimiento, pero permite examinar de manera específica el funcionamiento de los mecanismos de protección del Monte Santa Trega, más allá de las incidencias individuales denunciadas. “Estamos documentando las deficiencias, solicitando actuaciones, haciendo seguimiento de los expedientes y acudiendo a las instituciones de garantía cuando no obtenemos respuestas suficientes. Lo que reclamamos es que cada administración ejerza las responsabilidades que legalmente le corresponden”.
Deterioro de las infraestructuras de telecomunicaciones del Monte Trega, objeto de numerosas denuncias y reclamaciones por parte de la Comunidad de Montes desde 2020. A pesar de las reparaciones parciales realizadas, persisten elementos deteriorados que evidencian la falta de una actuación integral para garantizar la seguridad y la adecuada conservación de este espacio protegido.
Estacionamiento irregular en el entorno del poblado castreño que se repite durante todo el año a pesar de tener un estacionamiento señalizado a 300 metros, sin que se adopten medidas de vigilancia y control.
Reserva y ocupación de espacios para el almuerzo tradicional del Domingo del Monte sin respetar las limitaciones de uso establecidas para salvaguardar el patrimonio arqueológico, una situación favorecida por las deficiencias en la vigilancia y en el control de las zonas protegidas.
Estado de abandono y deterioro del Castro da Forca antes de las últimas intervenciones realizadas en octubre de 2026, tras numerosas reclamaciones de la Comunidad de Montes de A Guarda para garantizar la conservación y protección de este yacimiento arqueológico.





