Registran en un fin de semana más de 800 puntos críticos del arbolado urbano en Vigo y Baiona

“Aquí falta un árbol- Ecomapa 2026” registra en un fin de semana más de 800 puntos críticos del arbolado urbano en Vigo y Baiona. Vigo y Baiona se sumaron a este “mapeo ciudadano” que localizó a nivel estatal el 3 y 4 de octubre más de 44.000 alcorques sin árbol, 27.000 tocones o árboles secos, y 76.000 “alcorques asfixiantes”. Amigas das Árbores, Ecoloxistas en Acción, Greenpeace y Vigo Histórico llevarán los datos al Concello instándole a que tome las medidas necesarias para ampliar la cobertura arbórea de la ciudad.

Las áreas problemáticas identificadas en relación con el arbolado urbano son las siguientes: alcorques vacíos o sellados (cubiertos con pavimento u otro tipo de superficie); alcorques que contienen un tocón (la parte del tronco que queda tras la tala del árbol) o un árbol muerto; y alcorques denominados “asfixiantes”: aquellos en los que el suelo alrededor del árbol está sellado con hormigón o resina, o bien donde el espacio es tan insuficiente que el tronco del árbol es, de hecho, más grande que la abertura disponible para él. Los datos desglosados por municipios pueden consultarse en el sitio web ecomapa.org.

En Vigo y Baiona participaron en esta actividad 11 personas de las asociaciones Amigas das Árbores, Ecoloxistas en Acción, Greenpeace y Vigo Histórico que registraron un total de 873 alcorques con deficiencias: 141 vacíos, 224 con tocón y 508 asfixiantes. “Haremos llegar en unos días esta información a los gobiernos municipales y esperamos que le den el tratamiento que merece. Hemos registrado un buen número de alcorques con deficiencias, pero estimamos que solo pudimos llegar al 70% del municipio, de manera que, si hacemos extensiva esta cifra al 100% del casco urbano estamos hablando de que en Vigo hace falta reponer un total de 1000 ejemplares y en Baiona cerca de 100 en las localizaciones señaladas en el mapa”, señalan.

Sin embargo, el estudio recoge solo una parte de un problema muy amplio en Vigo: la destrucción sistemática del arbolado urbano, especialmente, ejemplares de gran porte. Según Amigas das Árbores, desde 2011 se perdieron un total de 12.543 árboles. Especialmente significativas fueron las talas en O Castro, donde el Ecomapa registró 67 tocones, producto de arboricidios recientes. Además, a lo largo del Ecompeo, se evidencia que son muchas las calles de Vigo que carecen tanto de alcorques como de árboles. En muchos casos, ejemplares de más de 50 años fueron sustituidas por árboles pequeños, que no superarán los 10 metros. Este tipo de árboles llamados comúnmente “chupa chups,” no aportan sombra, no combaten el efecto isla de calor y no son aliados frente al cambio climático, ya que apenas absorben CO2. Responden a un concepto decorativo-ornamental y no a la creación de masa arbórea que permita hacer de Vigo un bosque urbano.

Por ello, los colectivos participantes en el Ecomapa 2026 proponen la creación de un Plan de infraestructuras verdes urbanas, que reponga árboles en los alcorques vacíos o con tocones, libere espacio en aquellos que asfixian a los árboles y amplíe las superficies arboladas para convertir Vigo en un verdadero Bosque Urbano.

Hace falta renaturalizar las ciudades y conseguir en ellas una alta presencia de vegetación, también en el estrato arbustivo, y permitiendo que las hierbas silvestres ocupan su espacio de forma natural. El principal enemigo de las ciudades verdes es el pavimento, las desbrozadoras y las motosierras, que someten a una gran parte de la población arbórea urbana a podas diversas e intempestivas.

En la iniciativa, promovida a nivel estatal por Alianza por el Clima, Barrios por el Clima, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Intermón Oxfam y Juventud por el Clima, participaron 2.145 personas, de 315 municipios. marcando más de 148.000 puntos críticos en dos días. Gracias a cada una de ellas esto ha sido posible. Las entidades convocantes también quieren poner de relieve la importancia de la organización ciudadana y las muestras de preocupación de las vecinas y vecinos de los cascos urbanos sobre el tema Renaturalización. Una vez más la comunidad va por delante de los poderes públicos mostrando un conocimiento y una sensibilidad sobre Naturaleza y Biodiversidad que bien podría llegar a los plenos municipales.

Una vez concluida la actividad, las organizaciones que coordinaron en Vigo y Baiona harán llegar los resultados a los gobiernos municipales instándoles a que tomen las medidas necesarias para ampliar la cobertura arbórea para impedir el efecto “isla de calor” típico de los cascos urbanos.