El Hospital Álvaro Cunqueiro se sitúa entre los tres hospitales de España con mayor actividad en asistencia ventricular mecánica como terapia de destino o tratamiento definitivo, una tecnología que ofrece una alternativa terapéutica a pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada que no responden al tratamiento convencional basado en tratamientos farmacológicos y otras medidas menos invasivas.
Desde la puesta en marcha del programa, el centro vigués implantó 21 dispositivos, con una media de cuatro o cinco intervenciones anuales, según explica el doctor David Dobarro, cardiólogo del Área Sanitaria de Vigo. El dispositivo incorpora una bomba que extrae la sangre del ventrículo izquierdo y lo impulsa hacia la aorta, contribuyendo a mantener la circulación sanguínea.
La asistencia ventricular mecánica está indicada en pacientes cuyo corazón presenta una capacidad muy reducida para bombear sangre. El dispositivo ayuda a la función del ventrículo izquierdo y puede llegar a asumir alrededor del 80% del trabajo de bombeo cardíaco. En función de la situación clínica de cada persona, puede utilizarse como puente hasta un trasplante cardíaco o como tratamiento definitivo, cuando el trasplante no es una opción viable.
La indicación debe valorarse individualmente, habida cuenta de la situación clínica, las posibles contraindicaciones y la opción de un posible trasplante. En el último caso, la asistencia ventricular mecánica puede permitirles mantener la función circulatoria mientras esperan por el trasplante o constituir un tratamiento definitivo cuando no es posible realizarlo.
Un programa basado en el trabajo multidisciplinar
El programa del Álvaro Cunqueiro requiere un importante trabajo multidisciplinar y una atención continuada, que abarca desde la valoración inicial y la selección de los pacientes hasta la intervención quirúrgica, los cuidados postoperatorios, la formación y el seguimiento a largo plazo.
Tal y como señala el doctor Dobarro, Cardiología participa en la selección de los candidatos y en el manejo clínico antes y después de la intervención, mientras que la implantación del dispositivo corresponde al servicio de Cirugía Cardíaca, con la colaboración de Anestesia y de los equipos de cuidados críticos. La coordinación entre los distintos profesionales resulta fundamental en un procedimiento de elevada complejidad, que requiere una cirugía cardíaca mayor.
La atención no finaliza con la intervención. Durante el ingreso, los pacientes y sus familias reciben formación específica para aprender a manejar el dispositivo, conectar y cambiar las baterías, identificar las alarmas y actuar ante posibles incidencias. Antes del alta -la recuperación y la duración del ingreso puede prolongarse varias semanas- el equipo comprueba que adquirieron los conocimientos necesarios y facilita las indicaciones para los cuidados en el domicilio.
Tres años con un dispositivo que le devolvió la autonomía
Un ejemplo de la evolución que pueden experimentar estos pacientes es el de Adel Fraiz, que lleva tres años con un dispositivo de asistencia ventricular mecánica implantado en el Álvaro Cunqueiro. Tras un período inicial de recuperación especialmente exigente, en el que precisó ayuda para las tareas cotidianas, fue recuperando progresivamente su autonomía.
En la actualidad, puede realizar una vida normal, descansa bien y se levanta con energía, aunque algunas actividades, como subir cuestas, le resultan más difíciles, considera que el dispositivo le permitió recuperar una vida activa y mantener su independencia, realizando ejercicio diariamente.
El paciente recuerda que, en un primer momento, le costó aceptar la implantación y que los primeros meses posteriores a la operación fueron complicados. El acompañamiento de los profesionales y el apoyo de su familia le ayudaron a afrontar esa etapa. Ahora, anima a otras personas que puedan precisar esta terapia a informarse sobre ella.
El dispositivo funciona mediante baterías externas recargables y cuenta también con una batería interna de reserva que permite mantener el funcionamiento durante un tiempo limitado si la alimentación externa se interrumpe. Los pacientes reciben instrucciones para organizar los recambios y actuar ante posibles cortes de suministro o alarmas. Adel explica que, desde la implantación, no tuvo averías en el dispositivo y que mantiene los controles médicos y los análisis periódicos.
Prevención y salud cardiovascular
Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Corazón, el pasado 29 de septiembre, los profesionales del Área Sanitaria de Vigo recuerdan la importancia de la prevención y del control de los factores de riesgo cardiovascular. La promoción de hábitos saludables, como la actividad física regular y una alimentación equilibrada, junto con la detección temprana y el seguimiento de las enfermedades cardíacas, son fundamentales para reducir su impacto.
La prevención cardiovascular constituye uno de los pilares de la atención, mediante la educación sanitaria, el control de los factores de riesgo, el ejercicio físico y una alimentación equilibrada. Con todo, la insuficiencia cardíaca avanzada también puede tener otras causas, como enfermedades genéticas o distintas patologías, por lo que no todos los casos pueden evitarse mediante cambios en los hábitos de vida.
El programa de asistencia ventricular mecánica del Álvaro Cunqueiro combina tecnología avanzada, coordinación entre especialidades y seguimiento continuado, con el objetivo de ofrecer nuevas posibilidades terapéuticas a pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada y favorecer su recuperación, autonomía y calidad de vida.

