Galiza Nova reivindica la respuesta de la juventud gallega frente al fascismo españolista y a la represión policial, y exige más derechos y libertades públicas, así como la derogación de la Ley Mordaza. Las movilizaciones de los últimos días en A Coruña, en las que millares de estudiantes y jóvenes trabajadores salieron a las calles para rechazar la presencia de Vox, demuestran que la sociedad gallega no está dispuesta a aceptar la normalización de los discursos de odio y las ideas reaccionarias en nuestro país. “Si algo queda claro estos días es que la juventud gallega es antifascista y que está en las calles exigiendo más derechos, como la vivienda, y libertades públicas”, señala Artai Gabiás, secretario general de Galiza Nova.
Las movilizaciones discurrieron sin incidentes en todas las ciudades gallegas. “Hoy vimos como cuando la policía no interviene no hay problemas. Queda claro quiénes son los responsables de la violencia. El ejemplo de hoy demuestra, una vez más, que la sociedad gallega es mucho más digna y democrática de lo que desde fuera de Galicia nos quieren decir que es”, apunta Artai. La organización volvió a denunciar la actuación desproporcionada de la policía española durante las movilizaciones del pasado miércoles en la ciudad de A Coruña, con cargas en las que se emplearon porras, pelotas de goma, gas lacrimógeno y gas pimienta, provocando personas heridas, entre ellas militantes de Galiza Nova, además de detenciones.
Galiza Nova considera que estos hechos vuelven a poner encima de la mesa la necesidad de derogar la Ley Mordaza, una norma que contribuye a limitar las libertades de expresión, reunión y manifestación. “El Gobierno español no fue quien de garantizar los avances democráticos necesarios ni mecanismos efectivos para evitar los abusos policiales. Precisamos más derechos y garantías, no herramientas legales que faciliten la criminalización de la protesta social”, reivindican.
La organización también se reafirma frente a la querella presentada por Vox. “Estamos orgullosos de que una organización racista, machista, homófoba y ultraespañolista, que alimenta el odio y ataca nuestra lengua, nuestra cultura y nuestra identidad nacional, nos tenga como enemigos. No nos van a intimidar con denuncias ni con la represión: vamos a seguir organizando la juventud y defendiendo una Galicia libre y antifascista”, sentencia Gabiás.
Galiza Nova alerta, asimismo, de la preocupante actitud del PP en Galicia que ya no se distingue de la extrema derecha y refuerza también los bulos para no movilizarse como vimos estos días, al tiempo que blanquea los discursos de odio. Esto tiene consecuencias graves en nuestro país, como ejemplo, señala la agresión sufrida por un compañero de la CIG en As Pontes, que acabó en el hospital tras ser atacado por un ultraderechista al grito de “rojo de mierda” y “nacionalista de mierda”. “Nos preocupa la violencia contra quien defiende los derechos sociales y nacionales, contra las personas migrantes, las mujeres o el colectivo LGBT+, mientras se normalizan los discursos que alimentan esa discriminación. El PP tiene una doble vara de medir y contribuye a crear el caldo de cultivo para estas agresiones”, denuncia Gabiás.
Frente a esta realidad, Galiza Nova reivindica el nacionalismo gallego de base popular como una herramienta fundamental para combatir el fascismo y defender los derechos colectivos. La organización recuerda que la juventud gallega sufre la precariedad laboral, los bajos salarios, las dificultades para acceder a una vivienda digna y la emigración forzada, problemas que vincula con el sistema capitalista y con la dependencia política y económica de Galicia.
“Ser nacionalista hoy en Galicia es también ser antifascista. Frente a quien pretende dividir la sociedad y señalar los colectivos más vulnerables, defendemos un país en el que nadie sea discriminado por su origen, por su orientación sexual, por sus ideas o por la lengua que habla”, añade Gabiás.
Por ello, Galiza Nova llama a mantener la movilización en las calles y a reforzar la organización colectiva de la juventud, participando también en las próximas convocatorias sindicales y estudiantiles, como la huelga general del 11 de noviembre convocada por la CIG y la huelga estudiantil de Erguer. La organización reafirma que continuará en la primera línea de la lucha contra el fascismo y la represión, en defensa de los derechos sociales y de las libertades democráticas.

