O Porriño sumó este fin de semana ocho nuevas publicaciones de amor a su historial de ceremonias civiles. El alcalde del municipio, Alejandro Lorenzo, se volvió a poner al frente de las celebraciones para unir a ocho parejas en diversos puntos de la localidad, en una demostración más de la intensa actividad nupcial que vive el ayuntamiento desde que en 2022 se decidió suprimir la tasa municipal de 100 euros por oficiar bodas.
Y claro, con tantas bodas, siempre hay historias destacadas. La jornada del sábado dejó imágenes tan originales como la de una de las parejas protagonistas, que decidió romper con los tópicos y hacer su entrada triunfal a la ceremonia a bordo de un camión, captando la atención de vecinos e invitados. Con más de medio millar de oficios hechos, no son pocas las anécdotas en este tiempo, y el alcalde ya casó en lugares inusuales como en el palco de la música, pero este es el primer camión que traslada a la novia.
No fue la única nota destacada de los últimos días, ya que la emoción alcanzó su punto más alto con las Bodas de Diamante de Amante e Isabel. Tras 60 años de matrimonio, la pareja volvió a renovar su compromiso en una ceremonia muy especial oficiada por el regidor, que ejemplifica la creciente costumbre de las renovaciones de votos en la villa. “Esta sí fue de récord”, aseguró el regidor, apuntando que “el verdadero amor no tiene fecha de caducidad”. También que “el amor no descansa ni en los fines de semana”. De hecho, son los días en los que se produce la mayor cantidad de matrimonios civiles en O Porriño, aunque es normal también oficiar una boda un miércoles o un jueves.
La jornada con más oficios fue la del sábado, coincidiendo precisamente con la celebración de la Feria del Pan. Cuatro de los enlaces se celebraron en el Salón Noble del Concello y cumplieron con la tradición de que los recién casados salgan a saludar desde el balcón de la casa consistorial. Al coincidir con la programación de la feria en la calle, la propia presentadora que guiaba las actividades no dudó en ir relatando micro en mano el número de bodas que se sucedían y felicitando públicamente a los contrayentes ante los vecinos.
Desde que hace unos meses alcanzó la cifra de las 500 bodas oficiadas desde el inicio de su mandato, el regidor porriñés sigue sumando enlaces tanto en el propio Concello como en fincas particulares, restaurantes o en el emblemático Templete de San Luis. Lorenzo mantiene así su premisa de acompañar a los vecinos de manera totalmente gratuita en uno de los días más importantes de sus vidas, ya sea a bordo de un vehículo singular o celebrando toda una vida de amor compartido.
Bodas y natalidad
Al tiempo que aumentan las bodas en la localidad, sigue siendo uno de los pocos municipios del entorno que sigue creciendo en natalidad.


