El PPdeG viene de poner en valor la fortaleza del sector vitivinícola y el compromiso del Gobierno gallego con las bodegas y viticultores gallegos del Baixo Miño, especialmente, de los ayuntamientos de Tomiño y O Rosal.
Durante una visita reciente a Bodegas Altos de Torona, y coincidiendo con el final de la temporada de vendimia de este año, los diputados del Grupo Parlamentario Popular Julio García Comesaña y Moisés Rodríguez ensalzaron el trabajo del conjunto de viticultores y bodegas de la subzona de O Rosal, una de las cinco que integran la Denominación de Origen Rías Baixas.
Acompañados por el presidente del PP de O Rosal, Iván Gómez, y por la presidenta del PP de Tomiño, Lara Meneses, destacaron “el esfuerzo realizado durante décadas a cientos de profesionales para convertir los vinos de esta zona en un producto de enorme calidad y prestigio”, así como la capacidad de las bodegas para combinar la tradición vitivinícola con la innovación, la modernización de los procesos productivos, la sostenibilidad y la apertura de nuevos mercados.
En este sentido, García Comesaña se refirió a “un sector que va mucho más allá de la producción de vino: crea empleo y riqueza, fija población, cuida el paisaje, mantiene vivo el territorio y contribuye a proyectar la imagen de Galicia dentro y fuera de España”. De hecho, según señaló, el sector vitivinícola representa alrededor del 1,4% del PIB gallego y unos 16.000 empleos a tiempo completo, con un tejido próximo a los 10.000 viticultores y más de 440 bodegas.
EL PESO DE RÍAS BAIXAS Y DE LA SUBZONA DE O ROSAL
Los populares subrayaron, especialmente, la fortaleza de la D.O. Rías Baixas, de la que forma parte la subzona de O Rosal junto con Val do Salnés, Condado do Tea, Soutomaior y Ribeira do Ulla.
La denominación contaba, al cierre de 2025, con 4.848 hectáreas inscritas, 4.949 viticultores y 177 industrias. Solo durante el pasado año, produjo más de 47,5 millones de kilos de uva y 27,1 millones de litros de vino cualificado, con un valor económico estimado de 258,7 millones de euros, lo que evidencia la dimensión económica alcanzada por la denominación y por el tejido de bodegas y viticultores que la sostiene.
Para Moisés Rodríguez, estos resultados “son fruto fundamentalmente del trabajo de los viticultores y de las bodegas, que supieron construir alrededor de las variedades autóctonas, de la calidad y de la vinculación con el territorio una marca reconocida y valorada por los consumidores”.
UN SECTOR QUE CREA FUTURO EN EL TERRITORIO
Por su parte, Iván Gómez y Lara Meneses destacaron la especial relevancia que la actividad vitivinícola tiene para los dos municipios.
“Cada viñedo que se mantiene productivo y cada bodega que invierte y crece significan actividad económica que permanece aquí, empleo y oportunidades para nuestro territorio”, apuntaron.
Los representantes populares concluyeron la visita reafirmando el compromiso de continuar apoyando un sector que “convierte la calidad de nuestra tierra y el trabajo de nuestra gente en un producto de alto valor añadido y en uno de los mejores embajadores de Galicia en el mundo”.

