O Porriño aprueba un presupuesto “que combina responsabilidad y ambición”

El Concello de O Porriño aprobó inicialmente este lunes en pleno el Presupuesto General para el ejercicio 2026. La cifra alcanza los 26.804.967 euros, lo que supone el mayor presupuesto de la historia económica del municipio con una subida del 28,66% respecto al año anterior. Desde el gobierno local subrayan que este documento certifica la recuperación de la capacidad financiera del municipio después de varios ejercicios centrados en la regularización y en el saneamiento de las cuentas públicas tras la depuración de las facturas irregulares dejadas por el anterior gobierno municipal y la amortización total de los préstamos de la deuda heredada, lo que permite a la administración local quedar libre de cargas y tutelas.

Esto permitirá, explicó en pleno el portavoz municipal, Carlos Martínez, “poner los recursos económicos al servicio de los vecinos”. Se hace, explica a su vez el alcalde, Alejandro Lorenzo, “con unas cuentas realistas, rigurosas y pensadas para que O Porriño siga creciendo en mejores servicios, infraestructuras y espacios para los vecinos”, apuntando que estas cuentas son “un ejercicio de responsabilidad y ambición”. Responsabilidad, porque parte de un Concello que consiguió sanear sus cuentas, reducir las obligaciones pendientes y cancelar su deuda financiera. Y ambición, porque ahora esa recuperación nos permite invertir más, mejorar los servicios públicos y atender mejor las necesidades de las personas.

Las líneas maestras son claras: garantizar los servicios básicos, atender a las personas e impulsar la inversión y la transformación del municipio.

Más de 5 millones de euros para inversiones reales

El capítulo de inversiones reales supera los 5 millones de euros. La partida más significativa, dotada con 3,9 millones de euros, está destinada de forma íntegra a las obras de saneamiento, consideradas una infraestructura estratégica para el desarrollo de O Porriño. El resto de los fondos se reservará a actuaciones en vías públicas, accesibilidad, equipamientos municipales, seguridad, polígonos industriales, instalaciones deportivas y educativas, rehabilitación urbana y actuaciones directas en las parroquias.

En el campo social y de los servicios públicos, el presupuesto contempla novedades destacadas como la partida de 40.000 euros para la puesta en marcha de tarjetas de alimentos destinadas a familias en situación de vulnerabilidad, además de otros 65.000 euros reservados para la construcción de la futura residencia de mayores de Torneiros.

También se mantiene el apoyo económico al asociacionismo, al deporte, a la cultura y a las comunidades de aguas. Así, en el presupuesto destacan también las partidas nominales a las asociaciones vecinales que dinamizan los diferentes núcleos de población del municipio, las parroquias, o a los clubes deportivos que siguen apostando por el deporte base, inculcando los valores deportivos a los niños y niñas. Se destinan casi 860.000 euros a estas diferentes entidades, entre las que se encuentran también algunas de marcado carácter social como COGAMI, la AECC o DisCamino.

Además, el presupuesto recoge también el nuevo programa de becas a deportistas individuales y las becas a los mejores expedientes académicos, “para seguir premiando el esfuerzo de las personas de O Porriño”.

Servicios públicos fortalecidos sin subir impuestos

Pero la inversión social no se queda aquí. La gestión de los servicios municipales y el gasto corriente en bienes y servicios absorberá 13,05 millones de euros, el capítulo de mayor peso económico del presupuesto. Esta cuantía permitirá costear y ampliar prestaciones como el servicio de ayuda en el hogar, el mantenimiento de centros educativos y deportivos, o el funcionamiento de las nuevas escuelas infantiles. En esta partida va también la limpieza viaria o el suministro eléctrico.

Por su parte, el capítulo de personal se situará en 6,52 millones de euros, manteniéndose congeladas las retribuciones y dedicaciones de la Corporación municipal.

Sin subidas de impuestos

Desde el gobierno local remarcan que el incremento de la capacidad de gasto se hace “sin incrementos generalizados de impuestos y tasas municipales”, manteniendo una fiscalidad competitiva en el entorno. “Seguimos teniendo las tasas más bajas de Galicia, apostando por nuestras empresas y apostando por nuestra ciudadanía para que no paguen más, pero sigan disfrutando de lo mejor”, explica el alcalde, Alejandro Lorenzo. En este sentido destaca la importante labor para conseguir captar recursos de otras administraciones, explicando que la capacidad económica de la villa se sustenta en la mejora de la gestión interna y en el incremento de las transferencias corrientes de otras Administraciones -Estado, Xunta de Galicia y Diputación de Pontevedra-, que suman un total de 9,6 millones de euros.