El verano deja en O Rosal dos meses de juegos, aprendizajes y nuevas experiencias para 50 niños y niñas

Jugar, experimentar, recorrer ríos y molinos, hacer teatro, superar retos o aprender a compartir los cuidados convirtieron cada día de este verano en una nueva oportunidad para crecer. El Campamento Urbano O Rosal 2026, organizado por el Concello, cerró dos meses de intensa actividad en los que 50 niños y niñas de entre 3 y 12 años disfrutaron de un programa de ocio y educativo pensado no solo para facilitar la conciliación de las familias, sino también para aprender, convivir y descubrir el municipio.

Durante julio y agosto, un equipo formado por cinco monitoras acompañó a los pequeños en un programa que contó con horario ampliado y servicios complementarios para favorecer la conciliación. La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, destacó que “el campamento es una herramienta de conciliación fundamental durante las vacaciones escolares, pero queremos que sea mucho más que eso. Buscamos ofrecer a los niños un espacio seguro en el que divertirse, hacer amistades, ganar autonomía, conocer mejor el lugar en el que viven y aprender valores que los acompañen también fuera del campamento”.

Y los resultados avalan la experiencia. La encuesta realizada al final del programa deja una gran valoración por parte de las familias, especialmente en la organización y comunicación con las familias, en la actitud del equipo de monitorización y en la calidad de las instalaciones. Además, el 100% de las familias participantes en la evaluación aseguró que repetiría la experiencia. “Que las familias valoren de este modo el campamento es una enorme satisfacción, pero también una responsabilidad para seguir mejorando”, destaca la regidora, que agradeció “la confianza de las familias, el trabajo e implicación de las monitoras y, por supuesto, la energía de los niños y niñas, que son los que realmente le dan vida al campamento”.

Un verano para experimentar y descubrir O Rosal

La programación convirtió el juego en la principal herramienta de aprendizaje y combinó propuestas deportivas, creativas, ambientales, científicas y comunitarias. Hubo olimpiadas, yoga, experimentos científicos, teatro, juegos cooperativos y populares, fiesta del agua, un talent show, camisetas tie dye, retos de lógica, creación de refugios con materiales reciclados, cine y fiesta de pijamas, entre otras muchas actividades.

Pero buena parte del campamento se desarrolló también fuera de su espacio habitual. El propio entorno natural y patrimonial se convirtió en un aula al aire libre con salidas al Parque de Pías, a As Aceñas, al Velódromo de Tabagón, a la Ruta de los Molinos de O Folón y de O Picón, al Ecoparque Campo Novo y a los ríos Urgal, Pesqueira y Tamuxe, así como al Lagar de Fornelos. Una forma de conocer y valorar el territorio a través de la experiencia directa.

La participación de los propios niños fue además ganando protagonismo a lo largo del verano. En los últimos días fueron ellos mismos los que colaboraron en la elaboración de la programación y escogieron y explicaron los juegos que querían realizar, reforzando así la autonomía, la responsabilidad y la capacidad para tomar decisiones en grupo.

La igualdad también se aprende jugando

La perspectiva de igualdad estuvo presente de manera transversal durante los dos meses, favoreciendo una participación equilibrada de niños y niñas, evitando la asignación de roles basados en estereotipos y trabajando la corresponsabilidad en el cuidado de los espacios y del propio grupo.

La programación incorporó también actividades específicas como el Escape Room de la Corresponsabilidad, talleres sobre estereotipos, perjuicios y discriminación o el Comando Igualdad, además de dinámicas orientadas a compartir responsabilidades. La evaluación constató una participación equilibrada en las actividades y que muchos niños se animaron a probar propuestas tradicionalmente menos asociadas a su género.

El Concello tendrá ahora en cuenta las aportaciones realizadas por las familias para continuar mejorando futuras ediciones, entre ellas estudiar una posible ampliación del horario de tarde y de las semanas de campamento, incrementar las salidas y actividades al aire libre o continuar adaptando las propuestas a las diferentes edades y necesidades.

La actividad fue cofinanciada por la Consellería de Política Social y por el Ministerio de Igualdad.