El BNG de Gondomar exige explicaciones al alcalde a respecto de lo que está pasando con el servicio del agua en Vilaza. Lo hace al conocer que Espina & Delfín, la actual empresa concesionaria municipal, estaría reclamando a la parroquia cuantiosas deudas históricas por consumo, con amenaza de corte del agua por impago.
La Junta Directiva de la Comunidad de Aguas de Vilaza publicó en redes sociales la convocatoria de asamblea urgente para tomar decisiones a raíz de ese ultimátum. Ante esa alerta, la portavoz municipal del BNG, Manuela Rodríguez, solicita información al respecto y se pone a disposición para colaborar en la búsqueda de soluciones.
Como ya ha reiterado el BNG en múltiples ocasiones, “el problema” del agua en Vilaza fue creado hace más de diez años por y desde gobiernos municipales, los mismos que demostraron su incompetencia e incapacidad para resolverlo. “¿Hay que recordarle al alcalde todas las declaraciones en que afirmó tener ‘la firme intención de solucionar el problema’ y que no iba ‘a abandonar’ a los vecinos de Vilaza?”, se pregunta Rodríguez.
Para el BNG claro está que no es una casualidad que la comunicación de apremio por parte de Espina & Delfín llegue justo cuando finaliza su contrato, en precario desde hace años, porque en breve va a entrar a prestar el servicio del agua la nueva empresa concesionaria.
La portavoz nacionalista denuncia que fue Ferreira, desde el gobierno municipal, quien alentó a Espina & Delfín a que siguiera manteniendo el servicio en Vilaza ya que no podían quedarse sin agua. Y ahora “¿le va a endosar a la Comunidad de Aguas la deuda pendiente cuando no fueron las y los comuneros los responsables de que no se hicieran las lecturas y no se cobraran los recibos durante el tiempo en que el servicio estuvo en el ‘limbo’ y sin control efectivo?
Para el BNG queda claro que el gobierno municipal debe mediar, “Ferreira debe asumir su responsabilidad, no puede mirar para otro lado como si no fuera con él”, exige Rodríguez.

