El BNG de Vigo exige la reapertura de las 180 camas hospitalarias cerradas en verano

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) exige a la Xunta de Galicia que reabra de forma inmediata las 180 camas hospitalarias clausuradas en el área sanitaria de Vigo durante el verano. El frente nacionalista reclama que se anticipe la reapertura, prevista para el 1 de octubre, ante la elevada presión asistencial que está provocando demoras y cancelaciones en los ingresos e intervenciones.

El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, calificó de “inaceptable” que se mantenga el cierre de camas cuando en el Hospital Álvaro Cunqueiro se desdoblaron en los últimos días hasta 10 habitaciones individuales, con medias diarias de 500 pacientes saturando las Urgencias a la que se suma la sobrecarga permanente en el único Punto de Atención Continuada de la ciudad en la calle Pizarro.

Igrexas tachó de “despropósito e irracionalidad absoluta” estas decisiones aplicadas por el gobierno de Alfonso Rueda en la sanidad pública viguesa. “Precisamos ya la reactivación del 100% de los recursos para agilizar los ingresos y evitar la cancelación y demora inasumibles de intervenciones y tratamientos”, advirtió.

Esperas de más de 20 días en los centros de salud

Para el portavoz municipal del BNG esta situación de “colapso” en los centros hospitalarios es una consecuencia directa del “desmantelamiento deliberado” de la sanidad pública por parte de la Xunta gobernada por el PP. Unas políticas que, lamentó, están golpeando “ la verdadera columna vertebral de la atención sanitaria” con esperas de más de 20 días en los centros de salud y agendas sin citas disponibles en las próximas cuatro semanas.

“Las viguesas y vigueses no merecemos este castigo ni una sanidad precarizada y lenta”, subrayó Igrexas, asegurando que defender el derecho a la salud pasa por exigir a la Xunta que reponga el personal necesario y garantice una atención sanitaria pública, digna y de calidad. “El PP tiene que dejar de jugar con nuestra salud”, remachó, acusando al Gobierno de Rueda de insistir en las “políticas de recortes y privatizaciones que convirtieron Vigo en la zona cero del destrozo sanitario en Galicia”.