El BNG insta al gobierno local a hacerse cargo de las deudas que Espina & Delfín reclama a Vilaza

El BNG de Gondomar insta al gobierno local a hacerse cargo de las deudas que Espina & Delfín reclama a Vilaza por ser propias del Concello. La portavoz del BNG en Gondomar, Manuela Rodríguez, es tajante: “la responsabilidad es del Concello”.

Para la concejala nacionalista no hay ninguna duda. Rodríguez indica que fue la sucesión de decisiones tomadas desde gobiernos municipales, primero por un alcalde del PP y después por el actual del PSOE, las que llevaron a la situación de hoy. “La cronología de los hechos hace evidente que la responsabilidad es del Concello”, insiste.

Primero. Desde que en 2012, en una la asamblea a la que asistió Paula Bouzós como concejala del gobierno, la Comunidad de Aguas acordó la cesión de la traída al Concello, el gobierno del PP no firmó la aceptación hasta tres años después, en marzo de 2015 -a dos meses de las elecciones municipales-, a través de una resolución de la Alcaldía de Fernando Guitián, pero sin llevarlo a pleno.

Segundo. Desde que el primer gobierno de Ferreira revisó aquel acuerdo de Guitián y fue declarado nulo en febrero de 2016, hasta que el BNG conoció y destapó el tema en verano de 2022, pasaron seis años de inacción y desinterés en que nada se hizo.

Tercero. En julio de 2022 el gobierno del PSOE, por oficio de Alcaldía de Paco Ferreira, ordenó a la concesionaria Espina&Delfín que había prestado el servicio de abastecimiento en Vilaza en iguales condiciones que las del contrato municipal hasta la adjudicación del servicio a una nueva empresa, que aún se acaba de producir en este año 2026.

Para el BNG no hay duda de que esta situación no la provocó la Comunidad de Aguas de Vilaza, “ni la de antes ni la de ahora”. Los vecinos de Vilaza no tuvo responsabilidad ninguna en el despropósito que crearon los sucesivos gobiernos. Lo único que hicieron fue tomar la decisión que consideraron mejor para garantizar el servicio del agua a la parroquia y confiar en que los gobiernos de turno estuvieran a la altura.

Por ello, para la portavoz del Bloque es indignante que ahora Ferreira, en vez de pedir perdón por una situación creada por su propio gobierno, tenga la desfachatez de salir en la prensa haciéndose el gran salvador de la parroquia y dando por hecho que deben ser los vecinos los que paguen unas facturas de las que nadie sabía hasta ahora.

“Claro que Ferreira garantiza que no va a haber corte de agua, solo faltaba”, espeta Manuela Rodríguez, y le recuerda a Ferreira que eso no lo convierte en “héroe”. “Es su obligación”, indica, porque el abastecimiento de agua es un servicio esencial, de competencia municipal y de obligado cumplimiento, “y él, de momento, es el alcalde”.

Es por ello que la nacionalista vuelve a instar a Ferreira a que resuelva con Espina & Delfín lo que tenga que resolver para que la empresa deje de reclamar supuestas deudas a quien no le corresponde, y para que, en Vilaza, la Comunidad de Aguas pueda seguir haciendo su trabajo sin presiones, “ni económicas ni de ningún otro tipo”.