“Todo el mundo sabía que la presa de Eiras es muy pequeña y que había que acometer un nuevo embalse”, afirmó Caballero. Según explicó, la actuación llegó a figurar en un documento acordado entre el Gobierno de España, la Xunta y el Concello, pero posteriormente la administración autonómica paralizó la iniciativa. “Perdemos 15 años. Ya estaría hecha y no tendríamos que estar ahora con limitaciones en el consumo de agua”, sostuvo.
El alcalde reaccionó así a la posición expresada ahora por la Xunta sobre la necesidad de construir nuevos embalses y reclamó responsabilidades políticas por el tiempo transcurrido. Caballero recordó que ya había pedido la dimisión de la conselleira competente y afirmó que ya trasladó al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que considera “graves” las decisiones adoptadas en esta materia.
Caballero defendió que la nueva infraestructura en el Oitavén sería un embalse de dimensiones reducidas y, según afirmó, sin afecciones significativas sobre el entorno. “Hay que ponerse inmediatamente. Insto a la Xunta a que mañana mismo nos pongamos a trabajar Gobierno de España, Xunta y Vigo para hacer una nueva presa aguas arriba en el Oitavén”, reclamó. El regidor vinculó la necesidad de aumentar la capacidad de almacenamiento con la dimensión del sistema de abastecimiento de Eiras, que da servicio también a otros municipios.
En este sentido, avanzó que la próxima semana recibirá al alcalde de Baiona y que abordará con él el abastecimiento al municipio, señalando que el Concello prevé trasvasar agua desde Eiras hasta Zamáns para suministrarle agua a Baiona, tras recibir su solicitud.
Por último, Caballero se refirió a una posible fuga en la conducción submarina entre Vigo y Moaña y reclamó a la Xunta que actúe de inmediato. “En lugar de hablar de quién tiene la competencia, tienen que arreglarla y después ya se dilucidará”, afirmó.

