Magma de Cabreiroá invita a descubrir el eclipse solar desde el Faro Pequeno de Silleiro

El próximo 12 de agosto, el cielo de Galicia será protagonista de uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de las últimas décadas: el primer eclipse total de Sol visible desde la península ibérica en más de un siglo.

La franja de totalidad atravesará el norte de la comunidad, mientras que desde las Rías Baixas podrá contemplarse un eclipse parcial de gran magnitud. Su litoral abierto al Atlántico y la visibilidad hacia el horizonte occidental convierten esta zona en un escenario privilegiado para vivir el fenómeno al atardecer.

Coincidiendo con esta cita, Magma de Cabreiroá celebrará una experiencia exclusiva en Faro Pequeno, en Cabo Silleiro, Baiona. En este enclave singular del litoral gallego, un grupo reducido de invitados podrá disfrutar de una propuesta que conectará naturaleza, ciencia, gastronomía y coctelería.

Esta iniciativa propone detenerse y vivir el eclipse desde una localización excepcional, a través de una experiencia sensorial vinculada al territorio y al universo de Magma de Cabreiroá.

Una experiencia inspirada en lo que permanece oculto

La acción parte de una idea estrechamente ligada a la identidad de la marca: “el agua que nunca ha visto la luz”.

Magma de Cabreiroá nace protegida en las capas profundas del subsuelo gallego. En su recorrido subterráneo durante cientos de años, el agua circula a través de un sistema natural de fracturas graníticas y permanece aislada del exterior hasta emerger en el manantial de Cabreiroá, en Verín.

De origen limitado por la propia esencia de su naturaleza, su fina efervescencia procede del mismo manantial. Agua y gas comparten así un origen natural que da lugar a una burbuja delicada e integrada, una de las características que definen la experiencia de Magma de Cabreiroá.

Este vínculo entre la oscuridad, el tiempo y aquello que solo se revela durante un instante convierte el eclipse en un contexto especialmente evocador para la marca: durante unos minutos, la luz se transforma; bajo tierra, el agua permanece protegida hasta el momento de emerger.

Sorteo Magma Eclipse

Gastronomía, coctelería y divulgación científica

La experiencia comenzará con un cóctel creado en torno al universo de Magma de Cabreiroá, acompañado de una propuesta gastronómica vinculada al territorio y al producto local.

La coctelería tendrá un papel protagonista mediante varias elaboraciones concebidas especialmente para la ocasión, en las que la fina efervescencia de Magma formará parte de la experiencia sensorial.

La jornada contará también con la participación de una especialista en divulgación científica, que acercará a los asistentes las claves del eclipse y explicará el fenómeno de forma accesible y rigurosa.

Como parte de la bienvenida, los invitados recibirán un conjunto de elementos diseñados para prolongar el recuerdo de la experiencia: gafas homologadas para observar el eclipse con seguridad, una vela inspirada en el universo mineral del manantial de Verín y una reproducción del mapa estelar de esa noche sobre Cabo Silleiro.

Dos de las plazas para asistir al encuentro se asignarán mediante un sorteo en las redes sociales de Cabreiroá.

“Igual que durante unos minutos el Sol desaparece de nuestra vista, Magma ha permanecido protegida de la luz durante cientos de años antes de emerger a la superficie. Con esta experiencia queremos invitar a descubrir ese vínculo entre naturaleza, territorio y tiempo, al mismo tiempo que ponemos en valor Galicia como uno de los mejores lugares del mundo para vivir un acontecimiento tan extraordinario como este” señala Alejandro Fuente, Marketing Manager de Aguas de Corporación Hijos de Rivera.

Un origen que solo la naturaleza puede crear

Magma de Cabreiroá es agua mineral natural con gas del propio manantial. Su carácter nace de un proceso natural que sucede en profundidad, protegido del exterior y condicionado por la singularidad del entorno hidrogeológico de Verín.

Una naturaleza limitada que convierte cada botella en la expresión de un origen que no puede reproducirse ni acelerarse.

Porque hay experiencias que solo se revelan durante unos instantes.

Y hay otras que han esperado bajo tierra cientos de años hasta llegar a nosotros.