La Mesa del Camino se reunió esta tarde en el Pazo de Mos para abordar la situación del Camino Portugués a su paso por la N-550, uno de los puntos que más preocupación despierta entre los colectivos y las administraciones tras el accidente sufrido recientemente por una peregrina.
La sesión comenzó con la ampliación de la composición de la Mesa, que aprobó la incorporación de la Asociación de Hostaleros y Turismo de Mos (BaRes Mos) y de la Asociación de Comerciantes y Servicios de Mos (Acesmos).
En la reunión participaron la alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo; el responsable del Camino de Santiago de la Xunta de Galicia, Marcos Gómez Román; el diputado provincial Javier Tourís; los concejales Sara Cebreiro y Baldomero Lorenzo; representantes de las comunidades de montes de Guizán, Mos y Louredo; de las asociaciones vecinales y culturales Santa Baia, Veigadaña, Chan do Bosque, Fundación Pazo de Mos, Amigos do Camiño, Aemos y Asociación Cultural A Cividade, además de la Tapería Alpendre. Excusaron su asistencia Tapería Flora y la tienda Bocamiño.
Durante la reunión se analizó la situación de la N-550 a su paso por Mos (para lo cual también se unieron los concejales del PP Leo Costas y la concejala del BNG Sara Samartín, que ya forman parte de la Comisión de Seguimiento de la N-550), un tramo en el que confluyen un intenso tráfico diario, un elevado número de vehículos pesados y el paso de millares de peregrinos, lo que hace aún más necesaria la adopción de medidas que refuercen su seguridad.
Otro de los asuntos que generó mayor preocupación fue el reciente cambio de la señalización horizontal entre las proximidades del Mercadona y el cruce de A Quiringosta, donde la línea continua fue sustituida por una discontinua. Los asistentes coincidieron en expresar su desacuerdo con esta modificación al considerar que puede incrementar el riesgo en un tramo especialmente sensible.
Durante el encuentro también se dieron a conocer datos facilitados por el Servicio Municipal de Emergencias, según los cuales entre el 1 de enero y el 31 de julio se registraron 108 incidencias atendidas por el 112 entre Os Valos y el Mercadona, entre accidentes de tráfico, caídas y atropellos de animales, lo que supone una media de quince incidencias al mes.
Entre los acuerdos adoptados figura la solicitud al Ministerio de Transportes de la instalación de un radar fijo en el tramo limitado a 50 kilómetros por hora comprendido entre la rotonda del Mercadona y el cruce de A Quiringosta, ante el incumplimiento generalizado del límite de velocidad.
Por su parte, la Xunta de Galicia se comprometió a que sus técnicos del Camino de Santiago elaboren un estudio para analizar alternativas que eviten que los peregrinos tengan que cruzar la N-550, valorando opciones como la construcción de un paso elevado o enterrado y revisando también la señalización del itinerario en otros puntos del trazado.
Asimismo, la Xunta, la Diputación de Pontevedra y el Concello promoverán una reunión técnica sobre el terreno para estudiar posibles alternativas de mejora y de modificación del trazado, con el objetivo de presentar una propuesta conjunta y sólida ante el Ministerio de Transportes.
Durante el debate, el diputado provincial Javier Tourís defendió como solución de futuro la conversión de este tramo de la N-550 en una travesía urbana y puso los servicios técnicos de la Diputación a disposición del Concello para colaborar en la búsqueda de una solución. Por su parte, Marcos Gómez Román incidió en que, a pesar de tratarse de una carretera de titularidad estatal, la Xunta colaborará en la búsqueda de alternativas que mejoren la seguridad del Camino.
La Mesa del Camino quiso también hacer un llamamiento a la participación en la concentración convocada para este martes en el lugar del accidente, en la que se realizará un corte de tráfico para reclamar actuaciones urgentes que garanticen la seguridad de los peregrinos y de los vecinos en este tramo de la N-550.

