El Bloque Nacionalista Galego (BNG) pide al Gobierno municipal que adelante la elaboración de un Plan de Ahorro Hídrico y medidas de contingencia ante la posibilidad de una sequía en Vigo. El frente nacionalista alerta de la “preocupante” evolución que registra el embalse de Eiras, principal fuente de agua potable de la ciudad, donde los datos oficiales reflejan una reducción de casi un 10% de su capacidad en las últimas semanas.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, defendió la necesidad de anticiparse a una eventual sequía ante las altas temperaturas y las previsiones meteorológicas que anticipan ausencia de precipitaciones, por lo menos durante las próximas dos semanas. “En caso de que se retrasaran también las lluvias después del verano, podremos enfrentar un escenario crítico con el agua potable”, advirtió.
Igrexas señaló que la merma de la capacidad en el embalse de Eiras está produciéndose, según la serie histórica, casi un mes antes del registrado en el año 2025, y con casi dos meses de antelación que en el 2024, en los que la ciudad estuvo bajo la amenaza de restricciones en el suministro de agua.
No repetir la improvisación de años anteriores
Desde el Bloque demandaron por estos motivos que el Gobierno de Abel Caballero diseñe con antelación un Plan de Ahorro Hídrico y medidas de contingencia, para comenzar a ahorrar el consumo que depende tanto del propio Concello como de los grandes consumidores, en particular en el ámbito del tejido industrial y empresarial.
El portavoz municipal nacionalista interpeló al alcalde de Vigo para que rectifique la “política de improvisación” que, a su juicio, definió la actuación municipal en los últimos años en los que el embalse de Eiras estuvo bajo mínimos. “No podemos cometer de nuevo el error de retrasar las medidas de ahorro”, afirmó, urgiendo a iniciar ahora una “verdadera planificación” para garantizar el suministro de agua potable en Vigo en caso de sequía.
Medidas a futuro
El frente nacionalista reiteró también la necesidad de medidas, además de lo inmediato, destinadas a corregir los defectos en la red de suministro. Entre ellas, subrayó Igrexas, la necesidad de una auditoría integral para identificar y reparar las fugas que provocan pérdidas significativas de agua, así como cortes continuados en diferentes puntos de la ciudad. “El agua es un bien escaso que debemos gestionar con responsabilidad, haciendo prevalecer el interés público”, defendió en este contexto de creciente escasez hídrica.

