Agentes de la Policía Nacional han procedido, en el día de ayer, al precinto y clausura cautelar de un inmueble de la ciudad que, según los últimos informes policiales y asistenciales, era utilizado para la explotación sexual de mujeres en situación de especial vulnerabilidad. Esta medida se adopta en el marco de una investigación que permitió detener hace tres meses a tres mujeres pertenecientes a un clan familiar dedicado a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, prostitución coactiva, delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y pertenencia a organización criminal.
Investigación previa, entrada y registro y detenciones
La investigación, desarrollada por agentes de la UCRIF de la Brigada Local de Extranjería y Fronteras de la Comisaría de Vigo-Redondela, se inició el año pasado tras varios incidentes graves, incluido el fallecimiento de una mujer y la denuncia de otras dos. En la entrada y registro practicada el 24 de marzo de este año, los agentes localizaron a numerosas víctimas que residían de manera permanente en el inmueble y que eran obligadas a trabajar en jornadas nocturnas prolongadas, con restricciones severas de movimiento y en condiciones de habitabilidad indignas.
Esa intervención permitió detener a las tres integrantes del clan familiar y activar los protocolos de protección previstos para las víctimas de trata.
Control ejercido por las responsables
Las entrevistas personales realizadas por los agentes de la UCRIF a las mujeres alojadas en el piso permitieron constatar que las responsables del inmueble ejercían un control absoluto sobre ellas. Las sometían a jornadas nocturnas de hasta 12 horas, exigían disponibilidad inmediata ante cualquier cliente, marcaban la indumentaria que debían utilizar y limitaban sus salidas a apenas dos horas diarias, siempre bajo autorización. El inmueble contaba con sistemas de vigilancia internos destinados a supervisar su actividad y además, las responsables se apropiaban de la mitad de los beneficios obtenidos por la prostitución.
Captación y situación de extranjería
Los informes también revelan que muchas de las mujeres explotadas eran extranjeras recién llegadas a España, tras haber contactado previamente con las responsables para asegurarse una plaza en el inmueble. Varias de ellas habían cruzado la frontera bajo la apariencia de turistas, pese a que su verdadera intención era ejercer la prostitución, una práctica que vulnera la normativa de extranjería y que las investigadas conocían y facilitaban.
Condiciones de habitabilidad y situación de vulnerabilidad
El análisis de las condiciones de habitabilidad confirma que el inmueble estaba concebido para el ejercicio continuado de la prostitución. Las mujeres permanecían recluidas en habitaciones de reducido tamaño, equipadas con literas e incluso sin ventilación ni luz natural, sin otros espacios de descanso o esparcimiento y obligadas a permanecer en el interior de sus habitaciones durante el tiempo de espera entre clientes.
A todo ello se suman los informes elaborados por dos ONG especializadas que entrevistaron de manera individual a varias mujeres y detectaron claros indicios de explotación sexual y situaciones personales de extrema vulnerabilidad. Algunas de ellas habían iniciado la prostitución en su país de origen siendo menores de edad, otras eran el único sustento económico de su familia o acumulaban deudas que las obligaban a continuar ejerciendo. Todas coincidieron en carecer de alternativas y en encontrarse sometidas a condiciones que afectaban gravemente a su bienestar.
Precinto del inmueble
Ante la gravedad de los hechos y el riesgo de continuidad delictiva, la Policía Nacional solicitó a la Autoridad Judicial la adopción de medidas para garantizar el cese de la actividad ilícita. En este contexto, agentes de la UCRIF procedieron en el día de ayer al precinto del inmueble, inutilizando de inmediato su uso como espacio de explotación sexual. El lugar no constituye morada habitual de ninguna de las mujeres identificadas ni alberga actividad económica reglada, siendo utilizado exclusivamente como instrumento para la explotación sexual.
Situación actual de las mujeres vinculadas al inmueble
En el momento del precinto, ninguna de las mujeres se encontraba ya en el establecimiento. Todas ellas habían abandonado el lugar y, tras las actuaciones policiales y asistenciales desarrolladas en los últimos meses se encuentran desarrollando su vida fuera del inmueble con plena libertad de movimiento y acceso a recursos de apoyo.
La Policía Nacional reafirma su compromiso en la lucha contra la trata de seres humanos y en la protección de las víctimas, especialmente aquellas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad y recuerda que cuenta con la línea telefónica 900105090 y el correo trata@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia, anónima y confidencial de este tipo de delitos, no quedando reflejada la llamada en la factura telefónica.

