Nigrán celebra en la Escuela Municipal de Cerámica la semana del “rakú”

La impresionante técnica milenaria del rakú regresó esta semana a la Escuela Municipal de Cerámica de Nigrán, introductora en Galicia hace 37 años de esta forma de hacer japonesa del siglo XVI. Como en cada edición, el espacio exterior del centro (calle Sarmiento, 27, en Cotros, Nigrán) se transforma todas las tardes en un taller al aire libre en el que el alumnado se organiza para construir conjuntamente un horno artesanal donde cocer las artesanías ya pintadas. Al alcanzar los 1.000 grados (generalmente en menos de una hora) este horno se abre y se extraen con pinzas las piezas completamente incandescentes (con la apariencia del hierro cuando se forja) para rápidamente introducirlas en serrín 15 minutos (esto le da su particular aspecto cuarteado) y finalmente lavarlas. El ambiente que se genera resulta muy especial, por ello no es casualidad que la palabra “Rakú” signifique “compartir, diversión y felicidad”. “Realmente es la antitécnica porque no sabes exactamente qué va a salir, solo puedes intuirlo, hay que tener la mente abierta; el resto del año, sin rakú, los resultados son más previsibles”, comenta Emilia Guimeráns, la directora de la Escuela Municipal de Cerámica.

Aunque el rakú nació en Japón en el siglo XVI, desde este país la exportó a Europa el artista británico Bernard Leach a finales del XIX y en Galicia se introdujo hace ahora 37 años de manos de la Escuela Municipal de Cerámica de Nigrán. “Tras tantos años celebrando esta semana de rakú, ya adquirimos nuestro propio estilo”, explica Emilia Guimeráns, directora de la Escuela desde su origen.

A lo largo de los dos meses previos, los 70 alumnos de los distintos grupos de la escuela crean ex profeso para rakú, la única particularidad es que deben ser piezas de líneas sencillas y no demasiado grandes para poder optimizar el horno. Una vez hechas se pintan con esmaltes especiales (desde vidriados a metalizados). El día más importante es el de la cocción porque todos los alumnos deben trabajar conjuntamente.

Hace falta destacar que, con más de 40 años de vida, el Concello de Nigrán tiene la Escuela Municipal de Cerámica más antigua de Galicia y una de las únicas que existe, organizando además cada cierto tiempo encuentros internacionales donde el alumnado aprende y comparte nuevas técnicas.