Al Mecalia Atlético Guardés lo separan 60 minutos de la historia. Las de Ana Seabra asaltaron el Chemksotav Aréna eslovaco este domingo para llevarse sin atisbo de duda el primer capítulo de la final de la EHF European Cup ante un MSK IUVENTA Michalovce con gran capacidad de reacción, pero globalmente por detrás de las gallegas. El inicio fuerte dio confianza a las de Ana Seabra y disipó los nervios, pero el anfitrión mostró ganas de equilibrar la balanza llevando el encuentro a distancias mínimas al descanso (11-12), y manteniéndolas durante muchos compases. Pero el Mecalia, con la sartén por el mango en casi todo momento, consolidó su superioridad hacia el epílogo del encuentro hasta conseguir cerrarlo de forma brillante por cuatro goles de ventaja (20-24) de la mano de un ataque liderado por María Sancha y materializado por los extremos de Ania Ramos y Jazmín Mendoza. Amandine Balzinc, con 11 paradas, fue premiada como la más destacada del cuadro mecaliano. El Guardés deberá refrendar ahora su liderazgo en el apoteósico encuentro decisivo de la eliminatoria, el próximo domingo 24 de mayo, a las 19:00 horas ante una A Sangriña que ya sueña con vivir un nuevo capítulo en la historia de las suyas.
El primer gol de esta final europea se demoró varios minutos en llegar, quedando los balones atrapados en el choque de dos grandes titanes defensivos, y lo hizo de la mano de una Ania Ramos que conseguía materializar el primer acercamiento real de las suyas a la portería rival (0-1, min. 4). El anfitrión, por su parte, acumulaba ya en este momento inicial cuatro intentos hacia la red de Balzinc, todos ellos frustrados por uno u otro motivo. No se estrenaron las eslovacas en el marcador hasta tres minutos después en su primera ocasión desde los siete metros, instantes después de que María Sancha hubiese hecho lo propio (1-2, min. 6).
A partir de este momento las de Ana Seabra cogieron carrerilla y siguieron construyendo este gran comienzo de partido, aprovechándose de varios desajustes en la ofensiva local para conseguir dos oportunidades directas al marcador. Un 0-2 demoledor que dejaba al Michalovce con apenas un 17% de acierto en estos primeros compases, obligando a su entrenador a solicitar el primer tiempo muerto (1-4, min. 8).
Continuó el encuentro marcado por un gran nivel defensivo por ambos bandos. El conjunto eslovaco ofrecía una barrera abierta que presionaba a todas las pretendientes gallegas, ocasionando pases forzados y más de un robo consecuente. Y fue ahí cuando el talón de Aquiles que había supuesto hasta entonces el marcado desacierto en el lanzamiento para las locales desapareció, a partir de un rechace de Sabovová en los siete metros, quien inició el camino de un 5-2 que llevaba el encuentro a tablas por primera vez desde el comienzo (6-6, min. 14). Una reacción trabajada e impactante por parte de las anfitrionas, capaces de superar una defensa guardesa implacable en los instantes previos, y que llevaba ahora a la técnica miñota a parar el crono.
Tocaba reajustar la ofensiva guardesa para tratar de igualar el ritmo. Y se logró gracias a la aportación de Jazmín Mendoza desde el extremo, artífice de la respuesta de las de Seabra en cuanto el rival eslovaco amenazaba con tomar la delantera (8-8, min. 19). En estos instantes este partido de ida era ya todo un tira y afloja entre ambos bandos, con el anfitrión mandando y el miñoto respondiendo al instante, pero sin que ninguno de los dos dominase por completo.
Una situación que solo duró hasta que el Guardés aprendió a aprovecharse de los pequeños huecos en la barrera anfitriona, y a su vez, de una marcada ausencia de las dos guardametas del IUVENTA: ni la habitualmente potente Yablonska ni su comañera Jakubíková al cambio sumaron entre las dos ni una sola parada hasta entonces, dejando vía libre para la llegada de goles con acento gallego; llegada a cuentagotas, pero suficiente para comenzar a marcar la diferencia (9-11, min. 21).
Diferencia, sin embargo, mínima en un encuentro de altibajos en que las cosas parecían cambiar con mucha fragilidad. El Michalovce pudo crecer desde los siete metros, mientras el equipo de A Sangriña se topaba ahora de bruces con una Jakubikova que sumó cuatro paradas casi consecutivas una vez entró en calor sobre el 40×20. Apenas hubo cambios ya en el luminoso hasta el descanso, que llegó con renta mínima para las de Ana Seabra después de unos 30 primeros minutos muy trabajados (11-12, min. 30). Faltaría recalibrar algunos ajustes al regreso de los vestuarios para amarrar un mejor resultado de cara a la semana que viene, pero recogiendo las buenas sensaciones obtenidas en un inicio de eliminatoria, hasta ahora y por lo general, controlado.
La reanudación pilló frío a un Mecalia que se reestrenó sobre la pista perdiendo el esférico en sus tres primeros intentos ofensivos, y desaprovechando así la exclusión de Kompaniiets con que las eslovacas iniciaban el período. Y aunque sí funcionaba la defensa en juego, el primero en golpear fue el IUVENTA desde su enésimo penalti y de la mano de una Aline Bieger que empataba el partido de nuevo (12-12, min. 34).
Pudo ser más grave el reinicio para las guardesas, de no ser por una Amandine Balzinc que estaba siendo un factor diferencial como tantas veces este curso, con siete apariciones ya bajo palos. Pero por lo demás, tuvo que esperar ocho minutos el Guardés para recuperar la efectividad goleadora, desbloqueando Cacheda y Mendoza por fin el ataque justo después de la tarjeta roja de la misma Kompaniiets por acumulación de exclusiones (12-13, min. 38).
Apretaba los dientes el equipo miñoto buscando hacerse grande a partir de la nueva oportunidad del +3 que abría Elena Martínez de penalti. Pero no permitía su despegue el conjunto local, capaz de responder a cada instante para mantener la renta controlada y, de nuevo, recuperar las tablas (15-15, min. 43).
Justo cuando parecía estancado el encuentro y que no acababa de consolidar su dominio el Mecalia, encontraron la clave las de Ana Seabra para encadenar un 0-3 demoledor que llevaba por fin el marcador a distancias más interesantes (15-18, min. 47). Llamaba de nuevo Jan Novák al tiempo muerto ante el marcado bloqueo defensivo de las suyas.
Pero de poco sirvió la llamada de atención, pues seguían poniendo ahora las cosas más sencillas las eslovacas a un equipo miñoto que completaba jugada ensayada tras jugada ensayada y seguía estirando el resultado hacia el epílogo del partido (16-21, min. 50). Se repartían los goles los extremos de Mendoza y Ramos y dirigían con brillantez Sancha y Hauptman desde la primera línea, con Martínez y Palomo compensando la grave defensa con ciertas acciones que también sumaban al ataque. Todo funcionaba de perlas en el Guardés, y Ana Seabra decidió utilizar su primer tiempo muerto del período para pedir calma y llamar a continuar con el terreno labrado.
Para su sorpresa, la decisión de la técnica portuguesa revitalizó a un Michalovce que parecía otro al reinicio. Yablonska recuperó la lucidez bajo palos y frustró dos oportunidades miñotas, mientras la barrera eslovaca volvía a las andadas y se hacía con varios contragolpes para certificar un 4-0 que impedía darlas por muertas (20-21, min. 56).
Los compases finales apuntaban a ser de todo o nada para ambos conjuntos. María Palomo inició el camino y el riesgo del ataque a siete que probaba ahora Seabra dio sus frutos con algo de paciencia, dejando el segundo acierto miñoto frente a un cero local que llevaba a Novák a agotar sus privilegios sobre el cronómetro (20-23, min. 58). En el minuto y medio restante, un error cedió la última posesión del IUVENTA a las guardesas, dando pie a que el banquillo gallego imitase a su análogo para planificar la ocasión concluyente. Cecilia Cacheda mandó y Blazka Hauptman siguió para ejecutar a la perfección la hoja de ruta y cerrar este primer asalto finalista con cuatro goles importantísimos de ventaja ante un rival eslovaco que fue capaz de remontar seis en semifinales (20-24, final). Por delante, 60 minutos de liderazgo que refrendar de la mano de toda una A Sangriña que ya quiere rozar con los dedos el segundo título de la historia de su Club.
MSK IUVENTA Michalovce (11+15): Aline Bieger (6), Martina Popovcová (3), Karina Soskyda (3), Dorota Bacenkova (1), Irina Yablonska (p.), Barbora Jakubíková (p.), Emma Lukácová (p.), Emilia Kowalik (2), Anastasiia Lazorak, Andrea Brajovic, Iryna Kompaniies, Tamara Geffertová, Juliana Costa Pereira y Barbora Sabovová (5).
Mecalia Atlético Guardés (12+14): Sabina Mínguez (p.), África Sempere, Jazmín Mendoza (6), Blazka Hauptman (3), Lorena Téllez, Cecilia Cacheda, María Palomo (3), Rosane Serrano, Elena Martínez (3), Cristina Cifuentes, Carme Castro, Nerea Gil, Ariana Portillo, María Sancha (5), Ania Ramos (4), Amandine Balzinc (p.).
Marcador cada cinco minutos: 1-1, 1-2, 5-3, 7-4, 9-7, 11-7, 14-9, 16-12, 18-16, 22-18, 25-20, 26-21.
Árbitros: Georgiana Murariu y Mihaela Chiruta (Rumanía). Excluyeron con dos minutos a las locales Iryna Kompaniiets (3, tarjeta roja por acumulación en el minuto 37), Karina Soskyda y Juliana Costa Pereira y a la visitante María Palomo.
Incidencias: Partido de ida de la final de la EHF European Cup 2025/2026, disputado en el Chemkostav Aréna de Michalovce (Eslovaquia).

