Tras su aplazamiento el pasado fin de semana debido a las condiciones meteorológicas, el tradicional curro de A Valga en Loureza marcó este domingo el inicio de la temporada de curros gallegos. La jornada se desarrolló a lo largo de todo el día alrededor de una de las tradiciones más emblemáticas de la Serra da Groba, reuniendo a vecinos y visitantes en un encuentro en el que se mezclan patrimonio, naturaleza e identidad local. Tradicionalmente se celebra el segundo domingo de mayo, si bien este año fue pospuesto al siguiente domingo a causa de la previsión de lluvia.
Desde primera hora de la mañana tuvo lugar el proceso de junta de los caballos por los montes de Oia y O Rosal, que comenzó alrededor de las 9:00 horas y se prolongó hasta el mediodía, momento en el que los caballos llegan al recinto de A Valga. En total, este año se reunieron cerca de 350 caballos, unos 270 adultos y sobre 80 potros.
El momento central de la jornada tiene lugar por la tarde, alrededor de las 17:00 horas, con el desarrollo de las tradicionales tareas de rapa, desparasitado y marcaje de los animales. Una vez finalizadas estas labores, las bestias vuelven a quedar libres en el monte, manteniendo viva una práctica ancestral profundamente ligada a la cultura y al territorio de la Serra da Groba.
El curro de A Valga transcurrió en su habitual ambiente festivo, de forma que los centenares de personas que se acercaron hasta el lugar pudieron disfrutar de una jornada que combina celebración y tradición alrededor del caballo de la Groba. Después del de A Valga, que abre la temporada en Galicia, en Oia se desarrollarán los curros de Torroña (primer domingo de junio) y Mougás (segundo domingo de junio).
Actividades alrededor de los curros
Coincidiendo con la celebración del curro, se desarrolló también la programación divulgativa y participativa “No corazón dos curros”, organizada por Amodo Turismo bajo la marca Saberes do Monte, con la colaboración del Concello de Oia y de las asociaciones organizadoras de los curros de Oia.
La propuesta incluyó talleres pensados para todos los públicos, con el objetivo de acercar los valores culturales, patrimoniales y naturales asociados al mundo de los curros y al caballo del monte. Entre otras actividades, hubo calcomanías con las marcas de las burras, calco de figuras de petroglifos de caballos y grabado de petroglifos en arcilla.
Por otra parte, la víspera del curro hubo un paseo guiado por los alrededores del curro y turbeiras de A Valga.

