El BNG de Gondomar rechazó en el pleno de este martes la propuesta del gobierno municipal del PSOE de adjudicación del contrato de concesión de los servicios de abastecimiento y saneamiento a la empresa UTE Aqualia-Sogesel-Seys. La formación nacionalista lamenta que el ejecutivo de Paco Ferreira ni siquiera valorara la posibilidad de la remunicipalización y critica que el gobierno local apueste por la gestión privatizada de estos dos servicios básicos, con un contrato a veinte años que los encarece y que no resuelve las carencias del ayuntamiento.
La portavoz municipal del BNG, Manuela Rodríguez, defendió que los servicios municipales “deben estar gestionados desde lo público, con criterios de interés general, calidad y atención a las necesidades de los vecinos, y no en función del beneficio empresarial”, afirmó. Desde el Bloque destacan que con la gestión privada la empresa facturará al Concello IVA, gastos generales y beneficio empresarial, y los vecinos, además de las subidas previstas en las cuotas, tendrán que asumir el pago del IVA al tratarse de un precio privado y no de una tasa pública.
La formación nacionalista critica que el contrato presentado por el gobierno local no resuelva los problemas estructurales del ayuntamiento. Según señalan, las inversiones previstas “apenas permitirían realizar unas 150 nuevas conexiones al saneamiento, una cifra muy alejada de las alrededor de 3.000 viviendas que continúan sin este servicio esencial”, recuerda Rodríguez. Además, alertan de que los proyectos aún tienen que ser redactados de nuevo por la concesionaria, por lo que existe el riesgo de que el alcance final de las obras sea incluso menor debido a la subida de precios.
El BNG considera especialmente grave que el ejecutivo municipal dejara fuera del contrato el servicio municipal de vaciamiento de fosas sépticas para las viviendas que carecen de saneamiento. Una medida que debería ser urgente para atender las necesidades de los vecinos afectados por la limitación de una red de saneamiento, que “prácticamente no creció en los casi once años de desgobierno del PSOE de Paco Ferreira”.
También criticó Rodríguez Pumar que no se contemple medida ninguna para resolver los problemas de abastecimiento de agua en la parroquia de Vilaza, que se mantiene en una situación de incertidumbre desde hace más de diez años.
La organización recuerda que existen alternativas públicas para la gestión de estos servicios, como empresas municipales, consorcios o fórmulas compartidas a través de la Mancomunidad del Val de Miñor, posibilidades que incluso aparecen recogidas en documentos impulsados por el propio gobierno local, pero que siempre quedan en “papel mojado”.
Por todo esto, el voto del BNG no fue favorable a la propuesta presentada por el gobierno municipal, al considerar que no garantiza ni una mejora real de los servicios ni la mejor defensa de los intereses de los vecinos de Gondomar.

