El PSOE de Baiona considera que los cambios anunciados este jueves por el alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, en su gobierno municipal, no responden a una reorganización, sino a una crisis interna provocada por su falta de control, dirección y credibilidad.
“Las declaraciones del alcalde dejan en evidencia una cadena de incoherencias y contradicciones públicas. Por una parte, asegura ahora que no tuvo conocimiento de la actividad privada de su concejal hasta el 20 de marzo. Por otra, ese mismo día, en declaraciones recogidas en prensa, reconocía que sí sabía de la actividad y los proyectos en los que trabajaba el señor Bahamonde, asegurando que sabía separar el ámbito personal del institucional”, señalan los socialistas.
“¿En qué quedamos? ¿Sabía o no sabía? Para el PSOE de Baiona, esta contradicción es gravísima y demuestra que el alcalde está faltando a la verdad o intentando esconder su responsabilidad política. Además, mientras apela a la presunción de inocencia, retira competencias y asume directamente áreas clave, reconociendo en la práctica que existe un problema que ya no puede ocultar”, añaden.
“Urbanismo. Marcado por la presunta incompatibilidad del actual concejal, una situación que el alcalde sigue sin querer reconocer. Medio Ambiente. Baiona está más sucia que nunca, con parroquias abandonadas y una pérdida evidente de oportunidades. Cultura. Donde se refleja un conflicto constante con el área de Festejos, con enfrentamientos internos, luchas por el protagonismo y una gestión que llevó a que Baiona, por primera vez, quedara sin fiestas patronales y con una relación deteriorada con las comisiones de fiestas”, lamentan.
“Estos movimientos llegan tres años después de una mayoría absoluta, lo que evidencia un gobierno bloqueado y sin rumbo. No son capaces ni de aprobar los presupuestos en plazo, y eso que no tienen que negociar con ninguna otra fuerza política. No se ponen de acuerdo ni entre ellos mismos. Había más estabilidad con un gobierno de tres partidos liderado por Carlos Gómez que con la mayoría absoluta actual. Eso ya lo dice todo”, señalan.
A esto, el PSOE suma el absentismo del propio alcalde, “más pendiente de la Diputación que de Baiona”. “Primero dice que sabía, después que no sabía. Primero que no pasa nada, después cambia todo. El problema no es puntual: el problema es un alcalde sin control, sin rumbo y sin credibilidad. Baiona no puede permitirse un gobierno que ni dice la verdad ni sabe lo que pasa dentro de su propio equipo”, concluyen.

