El BNG de Mos presenta una moción para construir una nueva Casa del Concello

El BNG volverá a reclamar, en el pleno del Concello de Mos, la construcción de una nueva casa consistorial, un proyecto que está prácticamente paralizado desde la llegada al poder de Nidia Arévalo en 2008. El portavoz nacionalista, Gustavo Barcia, considera que la renovación de las instalaciones municipales es “una necesidad urgente” tanto para los vecinos como para el personal del Concello.

Actualmente, los servicios municipales están repartidos en varios edificios, situados además en distintos puntos del ayuntamiento separados entre sí. En muchos casos, estas dependencias tampoco están adaptadas a las necesidades de un municipio de 15.000 habitantes. El ejemplo paradigmático es la propia casa consistorial, que no sirve tan siquiera para celebrar los plenos.

El Plan Xeral aprobado en 2017 reserva un espacio en As Pozas para la nueva Casa del Concello y el portavoz del BNG cree que el nuevo edificio administrativo debería ser el germen del futuro casco urbano de Mos. En su opinión, “precisamos centralizar los servicios municipales para ahorrarle desplazamientos a los vecinos y facilitar las gestiones con la administración”.

En el texto de la moción, el BNG solicita que se agilicen los trámites no solo para la construcción de la nueva casa consistorial, sino también para la creación de un parque de vivienda pública en el entorno de As Pozas. “Simplemente pedimos que se ponga en marcha lo que ellos mismos aprobaron en el PXOM”, insiste Gustavo Barcia.

Proyecto paralizado

La propuesta no es nueva. En 2005, la corporación municipal aprobó, con los votos a favor de BNG, PSOE y PP, la construcción de una nueva Casa del Concello en As Pozas. Durante los años siguientes el Concello fue avanzando en los trámites, llegando a acuerdos con los propietarios de los terrenos, abriendo un concurso público para el diseño del edificio e incluso solicitando un crédito para comenzar con la obra. La llegada al gobierno de Nidia Arévalo en 2008, tras una moción de censura apoyada por un tránsfuga, supuso la paralización del proyecto. Desde entonces, los vecinos siguen esperando.