El BNG pone en evidencia un PP que vota en contra de proteger la Serra da Groba en el Parlamento

El diputado del BNG Brais Ruanova criticó la postura incoherente del PP, que votó en el Parlamento en contra de paralizar los proyectos eólicos que afectan a la Serra da Groba y de blindar por ley el espacio natural, contradiciendo su postura favorable en el pleno municipal de Oia. “Si el PP de Oia defendió la Groba en el pleno municipal, debe defenderla aquí, en el Parlamento. No hay dos pesos y dos medidas: o se está con el territorio, o se está con el capital foráneo”, proclamó.

Mientras la iniciativa del BNG pretendía declarar un “sí rotundo a la defensa de la Serra da Groba”, el PP optó por un modelo de expolio de los recursos y de capital foráneo. El diputado advirtió que quien gana con este proyecto son “los de siempre” pero el riesgo ambiental, el impacto paisajístico, la pérdida de valor turístico y agroganadero, queda aquí en las comunidades de montes de Burgueira, Viladesuso, Mougás y Belesar. “Esto no es transición energética, esto es colonialismo energético”, criticó.

También le afeó al PP que diga que el presidente de la Xunta defiende la Serra da Groba. “Podía haber pasado por la Serra da Groba el día que fue a pasear con un ex conselleiro acusado por agresión sexual por Panxón y pisar más el País para ver el territorio de primera mano”, sugirió.

En su intervención en la Comisión 6ª, Ruanova recordó que los proyectos afectados -Margarita 18, Cote 25, Nao 19 y Galera 25- comprenden cuatro aerogeneradores de casi 5 megavatios cada uno en el ayuntamiento de Oia, promovidos por las empresas con sede en Sevilla Savanna Power Solar y Arena Power Solar. La instalación incluiría además una línea de evacuación de más de 10 kilómetros que atravesaría los ayuntamientos de Baiona y Gondomar. “El futuro de Galicia es infestar eólicos en la Serra da Groba, prospectar la Serra do Galiñeiro para ver minerales estratégicos, hacer un agujero en este País”, criticó Ruanova.

Al diputado nacionalista le resultó llamativo, que hace solo dos años, la propia Consellería de Medio Ambiente emitiera declaraciones de impacto ambiental desfavorables para proyectos sustancialmente análogos en la misma zona. “A lo mejor, luego en el caso de llegar a la justicia, se encontrarían con problemas que, por lo que sea, hoy no encontrarían”, ironizó el diputado nacionalista.

“Ustedes vienen aquí a defender los eólicos mientras su partido en Madrid diciendo que no quieren instalar ningún eólico porque tiene un impacto ambiental y social enorme”, añadió, acusando a continuación al PP de querer convertir Galicia en una “colonia energética de Madrid”.

Tres propuestas concretas para un futuro sostenible

Frente al modelo que el BNG califica de «colonialismo energético» al servicio de capital foráneo, Ruanova presentó tres alternativas que responden al modelo nacionalista donde la transición energética “no se hace a espaldas de la biodiversidad ni del patrimonio. “Un modelo donde el desarrollo del rural no es incompatible con la protección”, señaló.

La Primera, instaba al Gobierno gallego a resolver la inadmisión a trámite de los proyectos en aplicación del artículo 39.4.c) de la Ley 21/2013 de evaluación ambiental, dado que ya existen proyectos homologables con declaración desfavorable.

La segunda pedía iniciar de oficio el procedimiento para declarar la Serra da Groba como Espacio Natural Protegido y/o su inclusión en la Red Natura 2000.

Por último, el BNG demandaba elaborar, en colaboración con los ayuntamientos y las comunidades de montes afectadas, un Plan de Desarrollo Sostenible para la Serra da Groba que impulse el turismo de naturaleza, la ganadería extensiva, la apicultura y el autoconsumo energético comunitario.

Un espacio de alto valor ecológico, cultural y económico

En su intervención, Ruanova advirtió que la ejecución de estos proyectos afectaría a 9 cursos fluviales y 4 hábitats de interés comunitario, y pondría en peligro especies protegidas como el escribano de caña o el narciso de las dunas. Subrayó que la pérdida de vegetación, la fragmentación de hábitats y el riesgo de colisiones para aves y quirópteros “son impactos no mitigables”.

Tampoco quedaría al margen el patrimonio cultural: la Serra da Groba acoge bienes catalogados como los Petroglifos de A Cerradiña o el Hórreo de Urgal, y está próxima al Camino Portugués de la Costa. El BNG denunció que la Xunta está anteponiendo los intereses empresariales a la obligación legal de proteger estos espacios.

El diputado también puso de relieve el impacto sobre actividades económicas sostenibles como el turismo de naturaleza, la ganadería extensiva y la apicultura, y destacó especialmente el riesgo para las poblaciones de caballo garrano, especie en peligro de extinción y elemento clave en la prevención de incendios y símbolo de la identidad gallega.

El diputado nacionalista apeló en su intervención a la responsabilidad: “Tenemos la oportunidad de demostrar que en este Parlamento aún se escucha a la ciudadanía, aún se respeta la ley y aún se defiende Galicia frente al expolio. Defender la Groba es también defender Galicia”.