El Guardés se hace grande en casa y estará en una final europea por segunda vez en su historia

El Mecalia Atlético Guardés da en el blanco y hace historia. Las de Ana Seabra vencieron sin dudas este sábado en el partido definitivo de semifinales de la EHF European Cup ante el Costa del Sol Málaga, consiguiendo el segundo billete para una final europea de toda la historia del Club para deleite de un pabellón de A Sangriña que fue testigo activo de la hazaña. La afición apretó en todo momento y llevó en volandas a las suyas hacia un final de partido apoteósico. El inicio fue más fuerte para las andaluzas, que llegaron a voltear la eliminatoria poniéndose tres goles por delante, pero pronto las de Seabra reaccionaron y consiguieron conducir el encuentro en todo momento, aunque por diferencias mínimas. Hacia el ecuador de la segunda mitad, los esfuerzos de un ataque liderado por María Sancha (7 goles) y por Ceci Cacheda (4) se hicieron notar con un hueco insalvable para un Málaga muy corto de efectivos; así como la defensa de la portería de Sabina Mínguez, que llegó al 44% en un epílogo de partido en el que fue fundamental. El Guardés conocerá mañana a su rival para la final, entre el Michalovce de Eslovenia y el Bursa de Turquía.

El primer gol del encuentro llegó de manos malagueñas, con Espe Lópe coronando el segundo ataque visitante y comenzando a poner contra las cuerdas a un Guardés al que le pareció costar entrar en el partido en estos instantes iniciales. Forzó un poco las cosas el anfitrión para sortear la defensa andaluza, y cometió un par de pérdidas que le costaron ver al Málaga igualar la eliminatoria nada más comenzar el partido (0-2, min. 2). Pero pronto reaccionaron las de Seabra para controlar las distancias y llegar al primer parcial de cinco minutos con el marcador ajustado que, se preveía, podría marcar la tónica de todo el encuentro (2-3, min. 5).

Pasaban los minutos y seguía mostrándose más cómodo el conjunto malagueño, con un ataque muy decidido que, por ahora, no encontraba muchos obstáculos. Tanto fue así que el buen inicio de las de Suso Gallardo se alargó hasta los cinco minutos posteriores, cuando un acierto de Isa Medeiros desde los siete metros puso al Costa del Sol por delante en el global de la eliminatoria por primera vez (3-6, min. 10).

Mientras tanto, el Mecalia tenía dificultades para encontrar la portería de Merche Castellanos, aunque más por precipitaciones en el lanzamiento que por mérito de la propia guardameta. Debía calmarse y coger aire un Guardés que sufría de nervios en este frenético inicio del partido y que, aunque dejaba acciones positivas sobre todo a nivel ofensivo, caía en demasiados errores no forzados y todavía no terminaba de desplegar su potencial defensivo al completo.

Las cosas fueron estabilizándose hacia el ecuador de esta primera parte, cuando la capitana María Sancha coronó el primer penalti local para recuperar las tablas en el marcador de este encuentro de vuelta después de varios minutos de liderazgo rival (7-7, min. 15); un hecho que avanzaba hacia la clasificación guardesa, para la que incluso caer hoy por un gol valía a las de Ana Seabra.

Se aclimató por completo el anfitrión y cerró filas en defensa, obligando a las malagueñas a agotar las acciones disponibles y jugársela contra una Amandine Balzinc muy centrada en lo suyo desde el comienzo. Se quedaba sin argumentos, ahora, un Málaga que sacaba las garras en la protección de su propia portería, como los golpes que dejó fuera de combate unos minutos a Cecilia Cacheda primero y a Blazka Hauptman después, ambos por parte de una Rita Campos que tan pronto como en el minuto 23 ya había sufrido las dos exclusiones previas a la expulsión directa.

En el luminoso, pese a todo, seguía liderando un Guardés convencido y crecido ante una A Sangriña eufórica y llena hasta reventar. Faltaban algo menos de cinco minutos para el descanso cuando María Palomo arrebató el esférico a Espe López para encajarla en la red vacía de las malagueñas y elevar la renta gallega a los cuatro goles (12-10, min. 25). La tónica fue similar en los momentos finales de este primer período, con las locales continuando en dinámica ascendente y haciéndose con el gol del +5 de la mano de Sancha para esperar al silbato (14-11, min. 30).

Comenzó la reanudación con una nueva recuperación andaluza, pues las de Suso Gallardo volvieron de los vestuarios para asestar un parcial 0-2 que ajustaba un poco más las cosas de cara a la resolución de la eliminatoria (14-13, min. 33). El pabellón miñoto era una olla a presión y celebraba cada acción de las suyas como si fuera la última, animándolas para contener a un rival capaz de dar la vuelta a la situación en el momento más esperando a pesar de ir a remolque en los momentos anteriores. Y el calor de la grada hacía mucho, pero no siempre lo suficiente, pues la defensa andaluza volvió ahora a enseñar los dientes para no despegarse de ningún balón gallego hasta llegar a anotar el gol del empate, que volvía a apretar el global (15-15, min. 36).

Vivió un nuevo subidón el visitante similar al del inicio del partido, llegando a hacer peligrar el resultado logrado en el primer encuentro (17-18, min. 39) gracias a una defensa abierta que no dejaba respirar a las de Ana Seabra. Cada balón se peleaba ahora, ambos cuadros conscientes de que se acababan los minutos para sellar el marcador soñado por cada uno; y tampoco la defensa miñota había perdido su brillo para llevar a la línea ofensiva malagueña al pasivo en cuanto tenía ocasión.

Pasada la mitad de esta segunda parte, el Guardés había recobrado la delantera a los pocos y con paciencia, tratando de mantener la prudencia y pensar a largo plazo frente a un Málaga más agresivo y en ocasiones precipitado. Fue Blazka Hauptman la artífice del gol que volvía a abrir las aguas hacia el +4 y encaminaba el encuentro a unos 15 minutos finales con matemáticas más seguras para las miñotas (21-19, min. 45).

Sintiendo el ambiente cargado y animando a las suyas a seguir por el mismo camino, Ana Seabra pedía el tiempo muerto para planear el epílogo del encuentro con un panorama similar (22-21, min. 50). Escucharon la comanda las anfitrionas a la perfección, y procedieron a seguir creciéndose ante una grada vibrante con dos nuevos goles que disminuían las posibilidades de un rival ya algo más desinflado y muy tocado en efectivos (24-21, min. 52).

Despertaba por momentos el conjunto andaluz, si bien Sabina Mínguez estaba siendo el factor diferencial para evitar la crecida andaluza de finales del partido de vuelta, con más de un 42% desde que había aparecido al regreso del descanso. Para cuando anotó su segundo gol desde la línea de siete metros Sancha, poco tenía ya que hacer el equipo de un Suso Gallardo que llamaba al tiempo muerto buscando sacar petróleo de los cuatro minutos que restaban (25-22, min. 56).

No fue posible para un Málaga en horas muy bajas, con tan solo 13 convocadas y un viaje a las espaldas que pesaba más que nunca. La reanudación fue un mero trámite para un Inferno que ya celebraba sin esperar al pitido final, aupado por Mínguez bajo palos, quien llegó al increíble 44% en un cierre de partido en que fue protagonista total. Un último gol de Lorena Téllez sentenciaba y sembraba el caos en una A Sangriña que sabía a las suyas finalistas de una histórica final europea, por segunda vez desde que el Club miñoto es Club, y con toda la ilusión que acarrea para una villa que es una más en la misión (26-23, final; 47-52 el global). Espera ahora rival para la final el Guardés, a decidir entre el Michalovce esloveno y el Bursa turco que se medirán mañana con cinco goles de ventaja para las segundas del partido de ida.

Mecalia Atlético Guardés (14+12): Sabina Mínguez (p.), África Sempere (1), Jazmín Mendoza (2), Blakza Hauptman (2), Lorena Téllez (2), Cecilia Cacheda (4), María Palomo (2), Rosane Serrano, Elena Martínez, Cristina Cifuentes, Carme Castro (2), Nerea Gil, Ariana Portillo (2), María Sancha (7), Ania Ramos (2) y Amandine Balzinc (p.).

Costa del Sol Málaga (11+12): Alice Fernandes (p.), Martu Romero (3), Nayra Solís, Mariángeles de Uriarte, Estela Doiro (3), Silvia Arderíus (2), Rita Campos, Estitxu Berasategui, Rocío Campigli (3), Espe López (2), Bárbara Piñeira (4), Isa Medeiros (6) y Merche Castellanos (p.).

Marcador cada cinco minutos: 2-3, 3-6, 6-7, 8-8, 11-10, 14-11, 15-14, 18-18, 20-19, 22-21, 24-22, 26-23.

Árbitros: Zsofia Marton y Rita Dane (delegación húngara). Excluyeron con dos minutos a las locales Blazka Hauptman y Lorena Téllez y a las visitantes Isa Medeiros, Rita Campos (2), Estela Doiro y Rocío Campigli.

Incidencias: Partido de vuelta de la eliminatoria de semifinales de la EHF European Cup, disputado en el pabellón de A Sangriña.