Tomiño quiere convertirse en el primer ayuntamiento de Galicia en cumplir al 100% los objetivos ambientales de la normativa europea en la gestión de residuos. El Concello presentó este miércoles su nuevo modelo, una propuesta pionera, propia y adaptada a las características del municipio con la que aspira a adaptarse plenamente a la normativa europea que establece que para 2030 debe reciclarse el 60% de los residuos, el 65% en el 2035.
Un nuevo modelo de gestión de los residuos que nace tras años de análisis técnico y planificación estratégica y que permitió definir un modelo propio, adaptado a la realidad de un territorio rural y disperso como el de Tomiño y en el que se priorizan soluciones flexibles y diferenciadas según el tipo de núcleo. Como señala la alcaldesa, Sandra González, para el Concello la gestión de los residuos “no es un tema accesorio, sino uno de los ejes estratégicos en la acción de gobierno porque es una competencia plenamente municipal y por la incidencia que la gestión de los residuos tiene en el medio”.
El proyecto fue presentado este martes en el Espacio Isaura Gómez en una jornada técnica que reunió a personas expertas en gestión de residuos y derecho ambiental, como la catedrática de la Universidade de Vigo Patricia Valcárcel y el especialista Carlos Pérez, además de representantes de experiencias innovadoras de referencia como la de Usurbil (País Vasco), la mancomunidad de Tentudía (Extremadura) o Maulla (Portugal). La sesión combinó análisis normativo, intercambio de buenas prácticas y reflexión sobre los retos que implica la transición hacia un nuevo modelo.
Implementación progresiva
Marcado por la dispersión y la idiosincrasia como territorio rural, el modelo incluirá soluciones adaptadas a la realidad territorial y social de Tomiño, “sin replicar soluciones ajenas, sino construyendo una propuesta propia, pensada desde aquí y para aquí, con la voluntad de avanzar y posicionarnos como un ayuntamiento referente y pionero en este ámbito”.
Con una implantación progresiva en un espacio de entre dos y tres años que irá también de la mano de un proceso de participación vecinal, este modelo propio contará con sistemas de recogida puerta a puerta en los núcleos rurales y Centros de Reciclaje Integral Comunitarios (CRICs) con identificación de usuario en los espacios urbanos. Una nueva forma de entender la gestión en la que también se prevé la puesta en marcha de una tasa justa vinculada a la generación real de residuos de los vecinos. El nuevo modelo cuenta también con la financiación de la Diputación de Pontevedra y de la Xunta de Galicia, a través de las que se captaron 1,2 millones y 162.000 euros respectivamente.
La regidora subrayó que este proyecto “no es una ocurrencia ni una respuesta improvisada, es el resultado de un trabajo riguroso y sostenido en el tiempo, basado en el análisis y en la responsabilidad institucional. Somos conscientes de que el reto al que nos enfrentamos es exigente porque marca un cambio profundo en los modelos anteriores, pero llega en un contexto ambiental en el que debemos hacer lo posible por cuidar nuestro entorno. Por lo tanto, hablamos de obligatoriedad de cumplimiento, pero también de compromiso”.
El nuevo modelo se enmarca bajo la marca O Grilo Verde, una identidad con la que el Concello busca impulsar una transición ambiental participativa y consciente y que contará con una imagen propia simbólica como elemento de comunicación y sensibilización. Su mascota es además un sentido homenaje a Carlos Taboada, ilustrador de Polo Correo do Vento recién fallecido, que fue el diseñador de O Griliño, su último trabajo.
Desde el gobierno local insisten en que este es solo el inicio de un proceso complejo pero necesario, con el que Tomiño pretende situarse a la vanguardia de la gestión municipal de residuos en Galicia, combinando cumplimiento normativo, innovación y adaptación al territorio.

