Un 46% de los conductores no se somete a un examen optométrico ni una vez al año

La llegada de la primavera conllevará este año miles de desplazamientos por carretera por las vacaciones de Semana Santa. El Colexio Oficial de Ópticos Optometristas de Galicia destaca que, además de tener a punto el vehículo antes de iniciar el viaje, es fundamental realizarse una revisión visual. “El 80% de la información que se percibe al conducir llega a través de la vista y el 90% de las decisiones que se toman al volante dependen directamente del estado de la visión”, explica la presidenta del Colexio, Esther Amaro.

El Colexio señala que las condiciones visuales son determinantes para la conducción y guardan una significativa relación con los accidentes de tráfico producidos por fallos humanos, distracciones visuales o fatigas visuales provocadas por una visión deficiente. Según los últimos datos, la entidad asegura que entre un 2% y un 12% de la población podría estar circulando con una agudeza visual inadecuada o comprometida. “Es obligatorio el uso de gafas o lentes de contacto si la agudeza visual binocular no alcanza los mínimos legales, es decir, un 0.5 para particulares, y un 0.8 para profesionales, además de tener un campo visual adecuado”, indica Esther Amaro.

También el Colexio recuerda que los problemas visuales comunes, como la miopía, el astigmatismo, la presbicia, el ojo seco, el glaucoma o las cataratas, pueden afectar a la nitidez y al campo de visión, y factores como la velocidad, la conducción noctura, los deslumbramientos o conducir con niebla o lluvia pueden reducir la capacidad de reacción, incluso dificultando el cálculo de distancias y la detección de señales. “A mayor velocidad, menor es el campo visual periférico. A 100 km/h, el ángulo se reduce considerablemente, limitando la visión lateral”, apunta la presidenta.

Un 12% de los conductores nunca utiliza gafas de sol al volante

La entidad asegura que las gafas de sol son imprescindibles en la conducción. A pesar de esta contundente afirmación, recuerda que un 12% de los conductores nunca utiliza gafas de sol y un 33% solo las usa de forma ocasional. El Colexio apunta que las gafas de sol deben adquirse siempre en establecimientos sanitarios de óptica. Según el Colexio, el 70% de las gafas de sol que se venden en España (fuera de los establecimientos sanitarios de óptica) no cumplen con las normas de seguridad sanitarias.

Las gafas de sol más adecuadas según los optometristas son las que tienen filtro solar de categoría menor de 4. El color de los cristales que recomiendan es el gris, ya que transmite uniformemente la luz a través del espectro y respeta mejor los colores naturales. También aconsejan el cristal polarizado, ideal para la conducción ya que evita los reflejos más molestos del sol, y tratamientos antirreflejantes.

En cuanto a los conductores de motocicletas y ciclomotores, el Colexio indica que deben llevar gafas de sol que sean lo suficientemente envolventes para impedir que las partículas de polvo u otros cuerpos extraños penetren en los ojos, además de gafas que no limiten el campo de visión, evitando las monturas anchas que obstaculizan la visión lateral.

“Una protección solar adecuada, mediante gafas de sol, puede atenuar y evitar los efectos de la radiación, que se traducen en una serie de riesgos en carretera. Situaciones como conducir con el sol de frente y al anochecer y al atardecer, con los reflejos en el asfalto mojado o con los destellos de la luz del mediodía sobre el capó de otros vehículos provoca, en muchos casos, pérdida temporal de visión, incrementando el riesgo de accidentes de tráfico” – argumenta Esther Amaro-.

El Colexio considera que los haces de luz de otros vehículos y la luz natural o la radiación solar constituyen las dos principales fuentes de deslumbramiento al volante, además de otros factores externos o ambientales que inciden de forma directa en la visión del conductor, como son la conducción nocturna y la baja luminosidad.

Revisión con el óptico optometrista al menos una vez al año, especialmente a partir de los 40

El Colexio recuerda que es necesario acudir a las revisiones del óptico optometrista al menos una vez al año, especialmente a partir de los 40 años. Recuerda que una evaluación personalizada de las condiciones visuales juega un papel fundamental, especialmente cuando se tenga previsto realizar actividades donde la agudeza visual, la sensibilidad cromática, la estéreo-agudeza, el campo visual o la adaptación a la oscuridad adquieran gran importancia, como sucede en el caso de la seguridad vial.

Según el Colexio de Ópticos Optometristas de Galicia, “si todos los conductores nos revisásemos la vista cada año se reducirían los accidentes”. El problema está en que el 46 % de los automovilistas no lo hace, aumentando, por tanto, el riesgo de sufrir accidentes de tráfico, al igual que un 25 % de los jóvenes de entre 18 y 30 años que nunca se ha realizado un examen visual, incluso antes de coger al volante. Así, el Colexio expone varios enemigos de la conducción:

  • Fatiga visual: Todo lo que implica un uso continuado de los ojos provoca fatiga. La conducción requiere un esfuerzo constante con un altísimo grado de demanda visual. Ante la fatiga visual, el Colexio gallego recomienda parar el coche, cerrar los ojos o mirar a lo lejos, sin fijar la atención en ningún detalle, para que así se relajen los ojos.
  • Noche: Los accidentes de tráfico aumentan durante la noche y la agudeza visual se reduce hasta en un 70%. No se perciben igual los colores, y se puede perder la sensación de relieve. Además, hay conductores que padecen miopía nocturna y que deberían usar las gafas correctoras durante la noche. Si se utilizan lentes de contacto, los ojos se resecan más, por lo que es conveniente, por la noche, sustituirlas por unas gafas correctoras dotadas de un cristal lo más transparente posible.
  • Amanecer y anochecer: Son las peores horas del día en cuanto a luminosidad se refiere. Los automovilistas que tienen defectos visuales lo van a notar especialmente. Además, en estos momentos del día el sol está muy bajo y se puede sufrir un deslumbramiento.