Las representantes institucionales y las asociaciones que conforman el Consejo Municipal de la Mujer participaron hoy en la sesión para analizar los retos pendientes en materia de igualdad, visibilizar el trabajo del tejido asociativo y reforzar el compromiso municipal con los derechos de las mujeres en el marco del Día Internacional de las Mujeres.
Este pleno reunió a las entidades que integran el Consejo Municipal de la Mujer y a representantes institucionales. La bienvenida del acto corrió a cargo del alcalde, que alertó sobre el “gravísimo ataque” de la extrema derecha a los avances del feminismo y apeló a una “rebelión permanente” para evitar el retroceso a épocas donde las mujeres carecían de derechos básicos.
Carmela Silva, teniente de alcalde y concejala delegada del área de Igualdad, declaró la importancia de poner la agenda de las mujeres en el centro y que el 8M no es un día de celebración si no de reivindicación. Carmela Silva reivindicó que “militemos donde militemos tenemos que defendernos entre todas porque todas las mujeres somos víctimas de decisiones que no tomamos”. Además, mostró su solidaridad con la concejala de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital por el acoso que padece desde hace un año y que salió a la luz estos días. Finalmente concluyó diciendo que “Vigo es una buena ciudad porque siempre tuvo un movimiento feminista muy organizado y con las cosas muy claras”.
La concejala de Igualdad, Ana Laura Iglesias, remarcó la “importancia de seguir avanzando hacia una sociedad más justa, más igualitaria y más democrática”. La edil respaldó la importancia del Consejo Municipal de la Mujer, que lo definió como “un espacio de participación y de dialogo que reúne asociaciones de mujeres de la ciudad y que permite trasladar a las instituciones sus propuestas, necesidades y reflexiones”.
A este acto estuvieron invitadas todas las asociaciones y grupos que constituyen el Consejo, pero solo intervinieron siete de ellas. La primera en comparecer fue Luz Iglesias Herrero, de la asociación Viudas Demócratas, sobre la situación económica de las mujeres. En esta intervención manifestó la lucha de las mujeres por “aumentar nuestra presencia en los extractos superiores de la distribución de ingresos”, además de la problemática que supone ser madre en el mundo laboral, con la disminución de ingresos tras el parto. Reivindicó la importancia de la ayuda pública en la maternidad y de fomentar que las mujeres opten por la educación STEM.
En el caso de la Asociación Feminista As Furias, Carmen Campoy Costas habló de la prostitución y la explotación sexual, afirmando que “es degradante y antidemocrático que esta institución no se haya abolido ya”. También reivindicó que las políticas públicas deben regular la pornografía y la prostitución.
Por otra parte, la Asociación Feminista Redeiras estableció la importancia de la corresponsabilidad de la vida familiar, donde Estefanía Rodríguez Leiras declaró que “cuidar penaliza mayoritariamente a las mujeres” y “las madres españolas se encuentran entre las más afectadas de Europa por ansiedad, agotamiento mental y sensación de sobrecarga”. Redeiras demandó que las políticas públicas y la educación son clave para que la corresponsabilidad sea “repartir el tiempo, la responsabilidad y la carga mental”.
En la comparecencia de Ester Mariño Costales, de la Secretaría de la Mujer de la CIG, calificó la brecha salarial como “la expresión más clara de la violencia económica que las mujeres acumulamos en el mercado laboral” y demandó planes de igualdad y protocolo de acoso laboral efectivos.
La ponente Obdulia Veiga Román, de la Red de Mujeres contra los Maltratos, alertó sobre la falta de recursos económicos y habitacionales para las víctimas de violencia de género y esclareció que “la violencia machista no es un problema privado, es una vulneración de los derechos humanos y una responsabilidad colectiva”.
La Escuela de Mujeres Solidarias con la portavocía de Ángeles Arias Miño defendió la coeducación y la equidad escolar como herramienta imprescindible para erradicar los estereotipos de género y prevenir la violencia. Ángeles Arias declaró que “la educación en igualdad permite que los chicos y chicas crezcan libres de estereotipos y fomenta relaciones basadas en el respeto”.
Y en la última intervención, Toñi Lorenzo Rodríguez, de la Asociación de Mujeres Dorna, visualizó la “doble carga” que sufren las mujeres con discapacidad y reclamó políticas que fomenten su autonomía personal, empleo digno y derechos sexuales. Toñi Lorenzo afirmó que “la discapacidad no debe ser vista como una limitación, tiene que ser vista como parte de la diversidad humana que debe ser reconocida y valorada”.

