El BNG propone 10 alternativas para revolucionar la movilidad en Vigo

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) propone 10 alternativas para revolucionar la movilidad en Vigo. El frente nacionalista viene de iniciar una nueva ronda de encuentros abiertos en los barrios y parroquias de la ciudad con su campaña “Máis buses, menos multas”, en la que llama a aprovechar la oportunidad que se abre este año con el fin concesión del transporte urbano y con la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones.

El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, defendió que “hay alternativa al modelo privatizado de bus y a las sanciones de Abel Caballero” que, advirtió, va a hipotecar la ciudad con un transporte urbano “deficiente e insuficiente” e imponer un sistema “injusto y restrictivo” de ZBE. Lo hizo durante la presentación de la campaña nacionalista en O Calvario, donde tendrá lugar el primer acto (lunes 9 de marzo, en la AVV de O Calvario a las 20:00 horas).

Igrexas llamó así a los vecinos a “no resignarse a seguir viviendo en una ciudad de tráfico insoportable, ruidosa, insegura y contaminante”. Aseguró que hoy se registran cada día 300.000 desplazamientos en vehículo privado en Vigo -la ciudad de la Península Ibérica con el mayor parque móvil- por falta de alternativas reales para la movilidad.

Más frecuencias y línea CERO

Para el Bloque es fundamental un aumento sustancial de las frecuencias y una mejora de los horarios de bus. “No solo recuperando las más de 250 frecuencias recortadas desde la pandemia, también desplegando medidas novedosas”, avanzó el portavoz municipal nacionalista. Entre ellas, destacó la puesta en marcha de una gran línea CERO, que conecte desde Navia hasta Teis, como eje central del servicio de transporte.

Nuevo mapa de líneas

Otro de los elementos clave de la propuesta del BNG pasa por diseñar un nuevo mapa de líneas que permita conectar “de verdad” el conjunto de los barrios y parroquias, acortando los tiempos de trayectos y garantizando que los buses circulen cada 20 minutos de media en los días laborables. Además, demanda un refuerzo de las conexiones con los hospitales, con el CUVI, con los centros de FP y con el resto de terminales de transporte: el aeropuerto, las estaciones de tren, marítima y de buses interurbanos.

Reducción del precio y más servicio nocturno

Las alternativas nacionalistas buscan también facilitar el uso del bus con la reducción del precio del billete, el más elevado en Galicia y uno de los más caros de todo el Estado, con la ampliación de las tarifas bonificadas y permitiendo dos trasbordos gratuitos por hora. Y en atención de una de las demandas de la juventud viguesa, propone aumentar los servicios nocturnos.

Remunicipalización del servicio de bus

Desde el BNG advirtieron que estas mejoras serán imposibles de llevarse adelante el nuevo modelo privatizado de bus licitado por el Gobierno de Caballero, después del fin de la concesión de Vitrasa. “Es claro que el alcalde no tiene voluntad de mejorar el servicio”, denunció. Por este motivo, desde el Bloque reclaman la suspensión del concurso abierto y defienden estudiar la remunicipalización del transporte urbano.

Igrexas alertó de que los pliegos de la nueva licitación van a ser “más de lo mismo” pero incrementando en un 90% el coste económico para el Concello. Criticó a ese respecto que el Gobierno municipal decida continuar con el mismo número de autobuses que la actual flota, con el mismo cuadro de personal sin incrementos y con un máximo de kilometraje que está por debajo de lo que se registraba antes de la pandemia.

Zonas de Bajas Emisiones, sin multas ni restricciones

En este nuevo modelo de movilidad, desde el BNG defienden también una alternativa integral para las ZBE sin las restricciones y las multas de la ordenanza elaborada por el Gobierno de Caballero, que consideran una “muy mala copia de Madrid Central”. Un sistema de perímetros y sanciones que rechazan por “injusto y restrictivo”.

El Bloque apuesta en su lugar por reducir con carácter general el uso del coche dando alternativas que pasan por la mejora del transporte público, la promoción del tránsito en bicicleta y vehículos de movilidad personal, creando aparcamientos disuasorios y con más espacios para los trayectos a pie. “El debate no es sustituir coches de combustión por híbridos o eléctricos, ni multar a quien no se lo puede permitir, sino reducir el número de vehículos con alternativas reales de movilidad”, remachó Igrexas.