Tomiño exige soluciones urgentes para garantizar la seguridad en el Centro de Día

La seguridad de las personas usuarias del Centro de Día de Tomiño no admite demoras ni excusas. El Concello aprobó ayer en pleno por unanimidad instar a la Xunta de Galicia y al Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar, a quien pertenece el Centro de Día, a realizar con carácter urgente las reparaciones necesarias en las instalaciones, especialmente las relacionadas con las goteras y con los riesgos eléctricos derivados de las mismas.

El acuerdo plenario incluye también la solicitud de un informe técnico actualizado sobre el estado del edificio y la elaboración de un calendario concreto de actuaciones, con plazos definidos, que garantice su reparación integral. Además, se reclama la creación de un canal de coordinación directa entre la Xunta y el Concello para hacer seguimiento de las intervenciones y poder trasladar desde el ámbito municipal información a las familias preocupadas. El acuerdo será remitido a la Consellería de Política Social e Igualdade y al propio Consorcio.

Construido en el año 2010 con una capacidad de 40 plazas, el Centro de Día se consolidó como un recurso esencial no sólo para Tomiño sino para otros ayuntamientos del entorno. A lo largo de estos años se convirtió en un servicio público de referencia comarcal, promoviendo la autonomía personal, mejorando la calidad de vida de las personas usuarias y apoyando a sus familias. La equipación pertenece a la Xunta de Galicia, que es la administración responsable de su conservación, mientras que la gestión diaria está encomendada a COGAMI, entidad que desarrolla una labor fundamental en la atención a las personas mayores.

En los últimos tiempos, las instalaciones presentan deficiencias estructurales y problemas de conservación, destacando la presencia de goteras en la entrada principal, en el salón y en la cocina y filtraciones de agua por las paredes. La situación llegó al punto de tener que desconectar puntos eléctricos para evitar riesgos de cortocircuitos, una circunstancia especialmente grave al tratarse de un servicio destinado a personas mayores.

Según explicó la alcaldesa, Sandra González, “estamos hablando de un recurso esencial para nuestras personas mayores y sus familias. No podemos permitir que existan goteras y riesgos eléctricos en un centro público en el que la seguridad debe ser la prioridad absoluta”. La regidora recordó que las incidencias fueron trasladadas en reiteradas ocasiones a los organismos competentes, mismo en presencia de representantes políticos, y que varias familias llegaron a presentar reclamaciones formales en el Concello.

“No se trata de una cuestión política, sino de una cuestión de responsabilidad institucional. Lo que pedimos es una actuación inmediata, un calendario claro y coordinación para poder dar respuesta a las familias. El bienestar de las personas usuarias debe estar por encima de cualquier otra consideración”, añadió.

Desde el Concello se reitera el compromiso con la defensa de los servicios públicos y con la atención digna a las personas mayores, insistiendo en que la intervención es necesaria tanto desde el punto de vista de la seguridad como del correcto funcionamiento de un servicio social esencial.