La lucha del cuadro de personal de la empresa del sector de la automoción viguesa GKN Driveline obligó finalmente a la compañía a retirar el ERE previsto en un primer momento para 72 personas trabajadoras y que después rebajó a 50. Ya que a la concurrida manifestación del domingo 1 de febrero se sumó después una convocatoria de huelga por parte de la CIG que no se tuvo que hacer efectiva al anunciar la dirección que renunciaba a los despidos.
Pero el conflicto laboral trajo como consecuencia ruptura de la unidad sindical en la empresa y la dimisión del presidente del comité, de la CIG, a consecuencia de la actuación desleal de CCOO, que además de desoír el mandato de la asamblea apostando por una convocatoria de huelga hicieron públicos comunicados en nombre del comité sin contar con el resto de organizaciones sindicales ni del propio presidente.
“No podemos mantener la presidencia cuando la mayoría del comité piensa y actúa de forma contraria a nosotros y a buena parte del cuadro de personal. No es ético, y además es un fraude a las personas trabajadoras de GKN, por lo que es justo que quien ostenta la mayoría elija una persona que pueda representar al conjunto del personal”, señalan desde la CIG.
Al tiempo que recuerdan que lo sucedido en GKN con los sindicatos estatales es similar a lo que sucedió en el Centro Tecnológico de la Automoción de Galicia (CTAG) en O Porriño, donde la CIG, que preside el comité, tuvo que convocar también huelga en solitario a pesar de que la empresa aplicó un ERE que supuso el despido de 96 personas trabajadoras “con el aval de CCOO y del sindicato amarillo del CTAG”.
En este sentido, hacen hincapié en que la clase trabajadora está sufriendo, en todas las empresas, recortes, caída de los salarios, precariedad o despidos, “y cuanto más diálogo y concertación social la situación empeora”. En este contexto, las medidas de fuerza, incluida la huelga, son las herramientas que hacen e hicieron avanzar a la clase trabajadora a lo largo de la historia. “Si no son quien de convocar huelga ante un ERE que pretende despedir a 50 compañeros/as, no van a convocar huelga nunca”.
Y quieren dejar muy claro que la central sindical actuó en todo momento con responsabilidad: “Reclamábamos que ningún compañero/a marchara por la fuerza, y una vez conseguido se desconvocó la huelga”. De hecho, reconocen que el acuerdo no cumple todas las expectativas, “pero permite que no tengamos que aplicar medidas como la bolsa de horas y hace posible evitar la aplicación de un ERTE”.
Finalmente, inciden en que si no se produce una contestación de toda la ciudadanía de Vigo a lo que está sucediendo en un sector fundamental para la comarca como la automoción, los despidos, ERTE y ERE van a ser constantes en los próximos años, “lo que significará la ruina de Vigo”. Por lo que llaman a demostrarle a las empresas “que no vamos a permitir que la ciudad pierda un tejido industrial que trae prosperidad y futuro a todos los que vivimos en ella”. De manera que el Ministerio y la Consellería de Industria traen nuevos proyectos e inversiones “o nos van a tener enfrente, porque lo sucedido en GKN tiene que ser un antes y un después”.

