El grupo municipal del PP de Salceda de Caselas viene de alertar de la intención del gobierno local de Dolores Castiñeira de subir con fuerza el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) un 25%, la tasa de entrada en la piscina municipal, la recaudación por la tasa de recogida de la basura en un 63%, el impuesto de actividades económicas (IEA) en un 150% , entre otros, para tratar (supuestamente) de arreglar la “insostenibilidad e inviabilidad” de la economía del Concello después de que el ejecutivo pretenda aprobar, en el pleno de esta noche, la solicitud al Estado de 2,1 millones de euros para sufragar facturas pendientes.
Los populares indicaron que la adhesión al Mecanismo de Pago a Proveedores del Gobierno de España supone, de facto, un crédito con las mismas características que de un banco, puesto que el Concello se endeudará en más de 2,1 millones de euros afrontando 459.000 euros de intereses e hipotecando la situación de las arcas municipales durante 15 años hasta 2041.
En este sentido, el PP local, que reveló que la antedicha subida de impuestos aparece recogida en el expediente como propuesta del gobierno de MS para afrontar este nuevo préstamo, anunció su rechazo a este préstamo en el pleno de esta noche, “puesto que no vamos a ser cómplices de esta huida para adelante y de crear una situación terrorífica en el Concello para el futuro de Salceda”.
Así, los populares abogan por intentar corregir la “gravísima situación” de las cuentas y afrontar el pago a los proveedores con la generación de nuevos recursos que están de mano del Concello, como los ingresos del desarrollo del polígono industrial de O Cerquido; el ahorro en muchos servicios a través de la licitación de los mismos para obtener mejores precios; o las medidas de contención derivadas de la reducción de los sueldos de los políticos con dedicación y de la partida de publicidad y propaganda.
Además, el portavoz municipal, Santi Davila, lamentó que “llueva sobre mojado”, puesto que hace justo tres años el gobierno de Dolores Castiñeira ya pidió 2,2 millones de euros por el mismo motivo y para afrontar impagos pendientes y calificó de inadmisible que, cada cierto tiempo, “haya que empufar al Concello, bien con el Estado bien con los bancos, cercenando las muchas posibilidades que tiene Salceda porque un préstamo puede pedirse para una obra o para comprar unos terrenos, pero en ningún caso para afrontar la obligación mínima que supone el pago del gasto corriente”.
“El Concello está a punto de entrar en colapso financiero, somos uno de los cinco o seis municipios de la provincia que se encuentran en peor situación económica y la única alternativa que propone MS es subirles los impuestos a los vecinos, que es algo en lo que nos encontrarán enfrente cuando lleven las ordenanzas a pleno porque no estamos de acuerdo en que las deudas generadas exclusivamente por su nefasta gestión vayan a cargarse a los bolsillos de los salcedenses”, apostilló Davila, antes de indicar que, en caso de salir adelante, el Concello tendría comprometidos casi 4,4 millones en préstamos, que sumándole los intereses, estamos hablando de 5,5 millones de pagos a proveedores de un presupuesto de apenas 5,5 millones.

