La Real Academia Galega expresa su hondo pesar por la muerte de Xesús Alonso Montero (Vigo, 28 de noviembre de 1928 – 12 de febrero de 2026). Figura de referencia de la defensa y del estudio de la lengua y de la cultura gallegas y maestro de maestros, era miembro de número de la RAG y presidió la institución entre 2013 y 2017. “Xesús Alonso Montero es una de las figuras más singulares de la cultura gallega de los últimos setenta y cinco años. Fue un intelectual completo, comprometido política, social y moralmente, y con una erudición extraordinaria que sabía manejar con mucha precisión y oportunidad”, destaca el presidente de la Academia.
“Su huella imborrable permanecerá no solo por su visión innovadora de la literatura y de la lengua, también por su magisterio, que dejó innumerables discípulos. Para la Academia es una pérdida enorme. Fue un académico ejemplar y como presidente supo llevar la nave a buen puerto en tiempos difíciles en un momento en que para él significó un sacrificio personal”, añade Henrique Monteagudo.
La capilla ardiente de Xesús Alonso Montero abrirá este viernes, 13 de febrero, por la mañana, en Emorvisa – Pereiró. El acto de despedida se celebrará a las 12:00 horas del sábado.
Titulado en 1953 por la Universidad Central de Madrid, Xesús Alonso Montero se doctoró por la Universidad de Salamanca con la tesis Lengua y estilo de Curros Enríquez en su poesía gallega (1966), ejerció la docencia en la enseñanza media en centros de Santiago de Compostela, Palencia y en el Masculino de Lugo, actual IES Lucus Augusti (1960-1976), y posteriormente se incorporó a la Universidad de Santiago de Compostela, donde llegó a ocupar la cátedra de Literatura gallega.
En las aulas y fuera de ellas, don Xesús fue un “maestro de la palabra”, de la oratoria. “Atrapaba a las audiencias, a los lectores, era un apasionado de la divulgación y el conocimiento y sabía transmitirlo porque en sus palabras había una sincera convicción, también emoción. Estaba firmemente convencido de que el conocimiento hacía mejor la humanidad”, recuerda Monteagudo. Su compromiso cívico y político -militó en las filas del PCE desde 1962- le costó durante el franquismo diversos episodios de represión y determinaría la elección de alguna de sus áreas de estudio predilectas.
La vizosa producción científica y divulgativa de Alonso Montero abarca los campos de los estudios literarios sobre autores gallegos y alófonos, la sociolingüística, la creación literaria o la colaboración en la prensa. Como investigador fue un pionero en el ámbito de la sociolingüística aplicada al caso gallego. Las letras gallegas y españolas durante la II República, la guerra civil, el franquismo y el exilio son otros campos que cultivó en profundidad.
Como biógrafo, investigó la vida y la obra de numerosos autores y autoras como Luís Seoane y Lorenzo Varela y otras de carácter crítico o divulgativo alrededor de Curros Enríquez, Castelao, Celso Emilio Ferreiro, Neira Vilas, Leiras Pulpeiro, Luís Pimentel, Ben-Cho-Shey, Otero Pedrayo, Ánxel Fole, Ramón Piñeiro o Rosalía de Castro.
Alonso Montero le prestó también una especial atención a la obra de poetas alófonos en lengua gallega de distintas generaciones, como María Victoria Moreno o Federico García Lorca, y llevó a cabo también trabajos sobre escritores de lengua castellana, catalana y portuguesa como Antonio Machado, Bernabé Busto, Cervantes, Jovellanos, Unamuno, Azorín, Pedro Salinas, Jacinto Verdaguer, Joan Maragall, Salvador Espriu, Antero de Quental o Leite de Vasconcelos. La poesía popular de tradición oral es otro de su campo de estudios mientras que su interés por la poesía medieval y de los siglos oscuros se manifiesta en obras como Estudio literario das Festas Minervais Compostelanas de 1697 (1993).

