La federación de Banca de la CIG viene de anunciar la puesta en marcha de una campaña de movilizaciones ante la campaña de acoso y coacciones que está sufriendo el cuadro de personal de Alten Soluciones, subcontrata que presta servicios para BorgWarner en las instalaciones de la Zona Franca en Porto do Molle (Nigrán).
El conflicto se remonta a noviembre de 2024, cuando una resolución de la Inspección de Trabajo dictaminó que existía cesión ilegal de este personal por parte de Alten a Borgwarner. Al mes siguiente se inició el proceso de reclamaciones judiciales contra esta cesión ilegal, y en febrero del año pasado se desarrolló una concentración delante de las instalaciones de la compañía para denunciar la situación.
Ahora, cuando se aproxima la celebración de los primeros juicios, Alten comienza a meter presión al cuadro de personal para que retiren las demandas presentadas. La semana pasada estas personas trabajadoras recibieron la visita de los responsables de Alten, que vinieron desde Madrid para mantener reuniones individuales. En ellas les advirtieron que si no retiraban las demandas serían despedidas, al tiempo que les instaron a negociar unas condiciones salariales y de trabajo para poder seguir en Alten, todo esto mediante escritos individuales.
En estas medidas de presión participó también la dirección de BorgWarner, ofreciéndole a un trabajador propio pasar a formar parte del cuadro de personal de Alten en febrero como próximo supervisor del equipo del que forman parte las personas trabajadoras que están siendo presionadas.
Ante este chantaje, tres personas trasladaron verbalmente durante las reuniones que no iban a retirar las demandas contra Alten y BorgWarner porque tenían el derecho legal a pedir el ingreso en BorgWarner amparándose en la normativa laboral y en la resolución administrativa de la Inspección.
La decisión de Alten fue comunicarles inmediatamente el despido, dándole al resto del personal un plazo límite -que expiró ayer 5 de febrero- para reconsiderar la propuesta de negociar con la obligación de retirar las demandas judiciales. De lo contrario serían despedidos, porque Alten rescindiría el contrato que tiene vigente con BorgWarner para los próximos tres años.
En respuesta a esta medida de presión las personas trabajadoras decidieron enviar un escrito conjunto rechazando el inicio de cualquier tipo de negociación o diálogo mientras no se readmita a los compañeros despedidos.
Ante esta maniobra de la empresa, desde la CIG-Banca quieren dejar muy claro que no van a consentir que se vulnere la libertad de las personas trabajadoras en el ejercicio de los derechos que les confiere la legislación, “por lo que iniciaremos todas las medidas a nuestro alcance en la defensa de los derechos del cuadro de personal de Alten”.

