El Bloque Nacionalista Galego (BNG) reclamó este martes que se declare Vigo como “zona saturada” de grandes áreas comerciales y la aprobación de una moratoria que impida nuevas aperturas durante los próximos 10 años. El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, alertó de la “desertización” que está sufriendo el comercio de proximidad mientras se suman nuevos macrocentros en la ciudad, como los proyectos de Cruceiro, Recaré o el parque comercial y de ocio en el PTL de Valladares.
El frente nacionalista advirtió de que estas aperturas suponen incrementar en un 150% la superficie de grandes centros en Vigo, en un contexto en el que el pequeño y mediano comercio vio desaparecer 1 de cada 4 establecimientos durante la última década, y cuando en muchos de los macrocentros existentes son cada vez más los espacios vacíos.
La ciudad cuenta en la actualidad con seis grandes superficies comerciales: Camelias, Plaza Elíptica, Travesía, Gran Vía, A Laxe y Vialia, que suman un total de 175.000 metros cuadrados. Y con los proyectos de las áreas comerciales de Cruceiro, Recaré o Parque Comercial y de Ocio del PTL de Valladares, el Concello y Zona Franca pretenden aumentar otros 263.000 metros cuadrados.
Plan de Dinamización Comercial
El portavoz municipal del Bloque tachó este modelo comercial de “absolutamente irracional, insostenible y que solo beneficia a grandes compañías y firmas trasnacionales”. En su lugar, defendió la necesidad de un comercio “enraizado en la propia ciudad, de proximidad, asentando en todo el territorio para revitalizar el conjunto de barrios y de parroquias, y que además promueva la producción local y gallega”.
Entre las medidas propuestas, además de la moratoria de grandes superficies, el BNG demandó la puesta en marcha de un Plan local de Dinamización Comercial en apoyo del comercio local de Vigo, que es el único de las siete ciudades gallegas que no recibió ninguna ayuda pública desde la pandemia. Y también a los mercados municipales que, denunció, están en una “situación crítica por la falta de apoyo” de Concello y Xunta.
Impacto en el empleo
Igrexas aseguró que “cuando desaparece el comercio de proximidad, las calles pierden actividad, relación social y vida, convirtiéndose en espacios más vacíos y menos seguros”. Por el contrario, afirmó que las grandes superficies comerciales “no generan empleo, sino que desertizan el tejido comercial de la ciudad e imponen un modelo de consumo que no genera retorno en la ciudad, ni apenas valor añadido, y que se sitúa en las antípodas de la necesaria economía circular”.
Para el portavoz municipal nacionalista esta “concentración del consumo en pocas manos, con una oferta comercial más uniforme y dependiente de decisiones ajenas” es la responsable de la desaparición de cientos de pequeños negocios que no pueden competir en condiciones de igualdad y acaban cerrando, con el consiguiente impacto sobre el empleo y la economía local.
Recordó, a ese respecto, que los puestos de trabajo que generan los grandes complejos suele ser “más precario, con jornadas parciales, menos derechos laborales y menor estabilidad”. Además, afeó que este modelo fomenta el uso del coche particular, incrementando el tráfico y las emisiones contaminantes, y representa un elevado consumo de suelo y energía.
Terciarización de la economía
El avance de estas grandes áreas comerciales representa para el Bloque una apuesta por la terciarización de la economía de la ciudad frente al peso de los sectores industriales. “Vigo tiene que ser mucho más que una ciudad de servicios, tiene que volver a ser el potente pulmón industrial y productivo de nuestro País y la capital gallega de la innovación, de la tecnología y de las comunicaciones”, defendió Igrexas, advirtiendo de la destrucción de 7.000 puestos de trabajo en la industria viguesa desde el año 2009.
“Lo que precisamos no son más macrocentros comerciales sino políticas públicas que pongan en marcha las enormes potencialidades productivas que tenemos”, demandó el portavoz nacionalista, llamando a blindar el futuro de sectores llave como el naval, la automoción y el complejo mar-industria, junto con la diversificación de nuevas actividades.

